sábado, 4 de abril de 2020

Los leiquistas y fotógrafos de posguerra en Santander (actualización 8)

Continuando con la serie de entradas sobre los leiquistas de Santander, y para entretener estos días de obligado confinamiento, añado dos nuevos fotógrafos a la lista que inicié en 2012 y que voy actualizando periódicamente.

Hispano Alemana. Santander, circa 1941.

Ambas novedades son a su vez las dos fotografías de leiquistas más antiguas que he encontrado. En la primera vemos a una señorita paseando ante los escombros, amontonados junto a las aceras, del incendio de Santander. El siniestro arrasó 37 calles del centro de la ciudad los días 15 y 16 de febrero de 1941. La foto está tomada probablemente en el verano-otoño de 1941 o la primavera de 1942, pues vemos los escombros alineados, pero todavía no han sido totalmente retirados. La denominación comercial que elige el fotógrafo -Hispano Alemana- también señala una época en la que Europa estaba inmersa en la Segunda Guerra Mundial, y en España el Régimen de Franco, a pesar de su teórica neutralidad, se inclinaba manifiestamente por Alemania y acababa de enviar la División Azul al frente ruso.

La segunda es una imagen obtenida en internet, en el portal Todocolección. Se trata de una imagen de aficionados en la grada de los Campos de Sport del Sardinero. Lleva dos sellos de tinta, en el lado de la imagen "Foto Marciano", y en el reverso "Casa Marciano, óptica fotografía, Colón 4, Santander". La calle Colón, fue una de las 37 calles que desaparecieron en el incendio de Santander, lo que lleva a situar la foto en el año 1940, o quizás en los años 30.


Espectadores en los Campos de Sport del Sardinero. Foto Marciano. Circa 1940. Fuente: Todocolección.


Reverso de la fotografía anterior.  Casa Marciano. Circa 1940. Fuente: Todocolección.

Un lugar habitual de captación de clientes para los fotógrafos leiquistas eran los bares y restaurantes, donde grupos de amigos se retrataban con motivo de alguna celebración. Sirvan estas dos fotos de guiño a la nostalgia, en estos momentos de reclusión domiciliaria, que nos hacen añorar el momento de salir a tomar una caña y una ración de rabas...  Recordando la canción de Gabinete Caligari:

Los bares, que lugares
Tan gratos para conversar.
No hay como el calor
Del amor en un bar.

Foto Cecilio, Santander, circa 1960


Foto - Estudio "Las Siete Villas", Antonio Ricondo Menezo, Santander 1956


Sello al dorso de la fotografía anterior

Por último y como ejercicio  de entretenimiento que también me puede servir de ayuda, cuatro fotos de leiquistas en las que hago una llamada a los lectores por si pueden ayudarme a identificar los lugares que aparecen en las imágenes. Cualquier información será bienvenida en el correo de esta bitácora: santander.antiguo@gmail.com

La primera es un colegio femenino de religiosas. En la parte central de la fachada hay una placa que dice:
Hospital Asilo
Año de 1894
Fundador D. José Pérez de Arce
Natural de Abionzo
Sus albaceas
D. Facundo Gómez, D. Juan Peláez
                           y D. Estanislao de Abarca                               


Identificada por Juan González el 05/04/2020:

"Me inclino a pensar que sea el Asilo-Escuela San José, de Bárcena de Carriedo. Ahora es irreconocible: edificios nuevos, gestión por una empresa privada..., pero:

  • Se fundó en 1894: coincide la fecha de la lápida, que probablemente también haya desaparecido.
  • Fue encargado a las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl (inconfundibles por su espectacular tocado).
  • Bárcena de Carriedo no está lejos de Abionzo (a 1 km campo a través), de donde era natural el donante y que pertenece al mismo municipio: Villacarriedo."

Colegio de religiosas. Foto B. Fraile, Santander, Circa 1955
Sello al dorso de la fotografía anterior

La siguiente fotografía es de una pareja de novios rodeada de religiosas, en lo que podría ser el mismo colegio de la fotografía anterior. Dado que las religiosas llevan el mismo tipo de tocado.

También identificada por Juan González el 05/04/2020:
"Efectivamente: en el mismo lote que la anterior, con un dato más: el fotógrafo es de Cayón, en la salida del mismo valle del Pisueña en que se asienta Bárcena de Carriedo".


Foto Museo, Santa María de Cayón (Santander). Circa 1960

Sello al dorso de la fotografía anterior

La siguiente puede tratarse de un restaurante, club social, o similar, con el equipo de camareros dispuesto a servir un suculento aperitivo.

Identificada por Amaya Medina el 05/04/2020: 
"La terraza de la Real Sociedad de Tenis de la Magdalena."

Mesa dispuesta para un aperitivo, con el equipo de camareros. Estudio Fotográfico Vallina, Santander, 1959
Sello al dorso de la fotografía anterior

Y para terminar, este grupo de amigas a la salida de misa, en la puerta de una iglesia por identificar, con los trajes y vestidos a la moda de principios de los años cincuenta, y con el clásico velo negro preconciliar.

Foto Julpex, Santander, 1953
Sello al dorso de la fotografía anterior

A continuación incluyo los enlaces a los post que he ido publicando sobre los leiquistas:
 -  Los leiquistas, y los fotógrafos de posguerra en Santander, de 8/01/2012, fue mi primer post sobre el tema y en él mantengo actualizado el listado de lequistas.

domingo, 22 de marzo de 2020

Leiquistas y minuteros fotografiados: otra metafotografía.

Si cuando hablamos de metafotografía nos referimos a fotografías que tratan sobre fotografía ¿qué término habría que utilizar para las fotografías que tratan sobre los fotógrafos?
Algunas muestras de esta categoría de fotografías son las que veremos en esta entrada, realizada en tiempos difíciles, de cuarentena general. Los fotógrafos que la protagonizan nos pueden servir de ejemplo porque también vivieron tiempos duros. Sobrevivieron a otra pandemia atroz, la "gripe española" de 1918, a una guerra civil, y a una dura posguerra.
Espero que sirva como distracción a quien lo lea, igual que me ha servido a mí mientras la escribía.

Tres minuteros en corro, Josep Cortinas, Badalona, 1956
Leiquistas y minuteros eran dos categorías de fotógrafos habituales en nuestras calles durante la larga posguerra y hasta fechas relativamente recientes. Aunque ocupaban el escalón más humilde de su profesión, he procurado prestarles la atención que sin duda merecen, porque fueron el reflejo de su tiempo, un tiempo en blanco y negro. El lector que esté interesado en conocer más sobre ellos encontrará al final de este post los enlaces a las entradas que les he dedicado en esta bitácora. Vivieron una época en la que amplias capas sociales tenían un acceso limitado a la fotografía, y ellos ofrecían sus servicios proporcionando a precios populares el recuerdo fotográfico de una amplia variedad de actos sociales (bodas, bautizos, comuniones, etc) y de ocio (en playas, ferias, acontecimientos deportivos, etc.).

Hoy traigo aquí tres imágenes particularmente interesantes, pues representan a leiquistas y minuteros fotografiandose en momentos de descanso y durante el trabajo. La cámara del minutero era pesada y tenían que trabajar sobre un trípode, lo que les restaba mobilidad. En la posguerra se comenzaron a utilizar las cámaras Leica y similares que eran muy ligeras y utilizaban película de 35 mm. lo que permitió a los fotógrafos cubrir todo tipo de eventos, y salir al encuentro del cliente. Nacían los leiquistas, que iban a ocupar un nuevo espacio y, en ocasiones, realizar labores de reportero gráfico. Estas dos categorías coexistieron en los años 50 y 60. La fotografía que encabeza esta entrada, del fotógrafo de Badalona Josep Cortinas, nos muestra a tres fotógrafos en conversación. El fotógrafo de la izquierda lleva una cámara colgada del cuello, por lo que podría ser un leiquista, y los dos de la derecha son claramente minuteros. Desconozco si Cortinas estaba en la playa trabajando como leiquista, o realizando un reportaje y aprovechó la ocasión para hacer esta fotografía, que denota buen oficio.


Reverso de la fotografía anterior, con sello del fotógrafo y diversas anotaciones.

A continuación podemos ver una ampliación de detalle de la cámara del minutero, en la que enseña como reclamo varias muestras de su trabajo.

 
Ampliación de detalle de la fotografía anterior.
La segunda fotografía es anónima, y supone un salto atrás en el tiempo de treinta años, a los felices veinte. Representa a un grupo de minuteros en la playa de El Sardinero  de Santander, durante un descanso, comprando tabaco o caramelos a una vendedora ambulante. Llama la atención el atuendo elegante con el que ofrecían su trabajo a la clientela de veraneantes que acudía a los baños de ola.

Minuteros en la Playa del Sardinero, Santander, circa 1925.
A continuación vermos dos imágenes de detalle del maletín que lleva uno de los minuteros y de la cámara que se encuentra sobre el trípode.



La tercera fotografía la hace un leiquista a un minutero trabajando. La escena tiene lugar en Santander, ante las escaleras de acceso al Gran Casino del Sardinero, donde podemos apreciar la antigua taquilla (hoy desaparecida). El minutero está retratando a un grupo de caballeros que posan de manera informal, algo habitual en estas fotos de recuerdo. El fotógrafo es Alsar, un conocido leiquista, fotógrafo de bodas y comuniones, y editor de varias series de tarjetas postales en color de los años 60. Del minutero no tengo referencias.

 
Minutero retratando a un grupo de caballeros, Foto Alsar, circa 1960.
La fotografía lleva dos sellos de tinta con los datos del fotógrafo; el que se aprecia en la esquina inferior derecha, y el que se reproduce a continuación en el reverso.

Sello de tinta que aparece en el reverso de fotografía anterior.
 

Resulta muy curioso, a la vez que sorprendente, que un leiquista anuncie en fecha tan tardía (años 60) la realización de fotografía estereoscópica y en relieve. No he encontrado hasta hoy ningún trabajo de Alsar que encaje en esas categorías, por lo que deduzco que no tuvieron mucha demanda.

Otro aspecto a tener en cuenta, y que podemos observar comparando estas fotografías es el relativo a la indumentaria, al cual ya me he referido con anterioridad. Al traje elegante con corbata y sombrero canotier de los fotógrafos de los años 20, sucede el aspecto más proletarizado de los 50, con bata de trabajo, boina y alpargatas. Las cámaras de los minuteros no evolucionan, y son un simple cajón de madera, más o menos decorado y personalizado, que sirve de muestrario expositor. Todo ello no hace si no subrayar la decadencia de la profesión.  

A continuación muestro algunos de los trabajos que realizaban los minuteros de la playa del Sardinero en los años 20, y que posiblemente fueron hechos por alguno de los fotógrafos que aparecen en segunda de las fotografías de esta entrada. Todas ellas se entregaban al cliente en tamaño 9x14 cm. y con la trasera impresa en formato tarjeta postal. Las tres primeras son anónimas, y las dos últimas llevan un sello de tinta al dorso "Galmes, fotógrafo".

Retrato de minutero, Playa de El Sardinero, Santander, 1925

Retrato de minutero, playa de El Sardinero, Santander, circa 1925

Retrato de minutero, playa de El Sardinero, Santander, circa 1925
Retrato de minutero, playa de El Sardinero, Galmes fotógrafo, circa 1925
Retrato de minutero, playa de El Sardinero, Galmes fotógrafo, circa 1925

Por último, y como contraste con estos humildes obreros de la fotografía, no me resisto a incluir una foto más, en la que el fotógrafo retrata a un turista que filma en Toledo el Entierro del Conde de Orgaz. Una imagen en contrapicado realizada en los años sesenta por un compañero de profesión de los anteriores, que recorrió España por encargo de la Dirección General de Turismo. El objetivo era obtener imágenes para ilustrar publicaciones destinadas a promocionar la imagen turística de España. El fotógrafo era Francesc Català-Roca, y con el tiempo él sí llegó a los museos.

Francesc Catalá-Roca, circa 1960


Reverso de la fotografía anterior, sello de tinta del fotógrafo y del Archivo Fotográfico de la Dirección General de Turismo.

 A continuación incluyo los enlaces a las entradas que he ido publicando sobre leiquistas y minuteros:
 -  Los leiquistas, y los fotógrafos de posguerra en Santander, de 8/01/2012, fue mi primer post sobre el tema y en él mantengo actualizado el listado de lequistas en Santander.

- Minuteros en acción, de 10/abril/2016.
- El Cristo de Limpias, sus peregrinos y sus fotógrafos, de 14/12/2011.

miércoles, 15 de enero de 2020

Benito Pérez Galdós, en el centenario de su fallecimiento

Dejábamos el año 2019 con el centenario del nacimiento de Concha Espina, y comenzamos 2020 con otro centenario, el del fallecimiento de Benito Pérez Galdós, escritor canario pero fuertemente vinculado a Santander donde veraneó y pasó largas temporadas. Aquí construyó un hermoso chalet al que llamó "San Quintín", de cuyo recuerdo sólo quedan las fotografías, pues después de muchas vicisitudes no se consiguió la financiación necesaria para su compra. Su contenido se dispersó, y la casa fue vendida y sufrió reformas que cambiaron totalmente su fisonomía.

Para conmemorar el centenario de Galdós mostraré varias fotografías de mi colección. Las tres primeras provienen de la colección personal de uno de sus amigos santanderinos, el periodista José Estrañi, director del periódico El Cantábrico, de quien también se conmemoró el año pasado el centenario de su muerte.

Benito Pérez Galdós (sentado derecha), en el salón de su casa "San Quintin" con José Estrañi (de pie), y otra persona, fotógrafo desconocido. Circa 1909.
Durante sus estancias veraniegas, recibía la visita de otros escritores, artistas, toreros y amigos de paso por Santander, En las siguientes fotografías le vemos con algunos de ellos.

En el jardín de "San Quintín", Galdós (segundo por la izquierda), con las actrices Concha Catalá y Mercedes Pérez de Vargas, José Estrañi (a la derecha de Galdós), los escritores Vicente de Pereda y Ricardo León (sentado a la derecha), el torero Rafael González Madrid "Machaquito" (sentado a la izquierda), y otros amigos. En primer término la niña Rafaelita González Muñoz, hija natural de Machaquito. Fotógrafo desconocido, 1909.



Las actrices Concha Catalá (izquierda) y Mercedes Pérez de Vargas (derecha), en el jardín de "San Quintín". Fotógrafo desconocido, 1909.
La siguiente fotografía tiene al dorso el sello de Fot. Vidal, Madrid, y el siguiente texto: "Fotografía obtenida en el despacho de su villa "San Quintín" de Santander, durante una visita que le hicieron los ilustres artistas Dª María Guerrero y D. Fernando Díaz de Mendoza."

Benito Pérez Galdós, con la actriz María Guerrero y su marido Fernando Díaz de Mendoza, Foto Vidal, Madrid, Ca. 1910

Su popularidad era tan grande que incluso se editaron tarjetas postales de su casa santanderina, y del escritor en su jardín.

Santander. Magdalena.Hotel de D. Benito Pérez Galdós. Propiedad de la Librería General, Santander. Tarjeta Postal impresa en fototipia por  la casa madrileña Hauser y Menet. Circa 1908.


Benito Pérez Galdós en su finca San Quintín (circa 1904). Tarjeta postal de calidad fotográfica al bromuro, editada por M.P. Madrid.

La ubicación exacta de su finca "San Quintín" la podemos ver en esta fotografía aérea de los años 20

Vista aérea del Paseo de Pérez Galdós, fotopostal de autor anónimo. Ca. 1925. La villa "San Quintín" en el centro del círculo rojo. 

lunes, 30 de diciembre de 2019

En el 150 aniversario de Concha Espina

Este año que termina se conmemora el 150 aniversario de la escritora Concepción Rodríguez-Espina y García-Tagle (Santander, 15 de abril de 1869- Madrid, 19 de mayo de 1965) Concha Espina para las letras. Fue la primera mujer en obtener el premio Fastenrath, y candidata en tres ocasiones al Premio Nobel de Literatura.


Concha Espina. Fotografía J. Ruiz Vernacci. Dedicatoria autófrafa fechada en 1927
Desde esta bitácora aprovecho el aniversario para dejar un recuerdo fotográfico con este retrato con autógrafo y varias fotografías que recogen algunos de los homenajes que recibió en el cenit de su fama.

En 1924 fue nombrada hija predilecta de Santander, y en 1927 se le erigió un monumento diseñado por el escultor Victorio Macho e inaugurado por los reyes Alfonso XIII y Victoria Eugenia. Del acto de inauguración se muestra a continuación una secuencia de tres fotografías realizadas por SAMOT en formato fotopostal. 

Los reyes descubriendo la estatua de Cocha Espina. Foto Samot, 1927
    
La reina Victoria Eugenia durante la inauguración del monumento a Concha Espina, Foto Samot, 1927
El rey Alfonso XIII durante la inauguración del monumento a Concha Espina, Foto Samot, 1927

A continuación podemos ver a escritora conversando con la reina Victoria Eugenia en otro acto oficial, en presencia del obispo de Santander.
Concha Espina conversando con la reina Victoria Eugenia, Foto Samot, circa 1927

La fuente de Concha Espina pasó a ser uno de los principales monumentos de Santander, e incorporado al repertorio de imágenes de la ciudad que se mostraban en las colecciones de tarjetas postales.

Tarjeta postal de la serie editada por Unique, circa 1928

Por último, un retrato de su hijo, el escritor y periodista Víctor de la Serna Espina, a la edad de 14 meses, con una dedicatoria manuscrita por la escritora a "su abuelito".

Retrato de Víctor de la Serna Espina a la edad de 14 meses, Fot. Fernando del Fresno, 1897.
Reverso de la fotografía anterior, con dedicatoria manuscrita por Concha Espina.

En Mayo de 1957, el Diario ABC publicaba este poema inédito, escrito en Agosto de 1930, la última vez que vio su estatua en Santander. Poco después perdía la vista.

ABC, Diario ilustrado de información general, 19-05-1957.

                                                                                         

jueves, 12 de diciembre de 2019

El fotógrafo Manuel Bustamante, retratos de un fotorreportero (1)

El fotógrafo Manuel Bustamante López (Santander 12/01/1929, ídem 16/07/2018), Manolo Bustamante, fue redactor gráfico de La Hoja del Lunes, y El Diario Montañés durante tres décadas hasta su jubilación en 1994. La Asociación de la Prensa de Cantabria le concedió en 2006 el premio Estrañi de periodismo. Con dicho motivo El Diario Montañés le hizo una extensa entrevista biográfica que puede consultarse en éste enlace.

Manuel Bustamente y José Luis Araúna, Campos de Sport del Sardinero, Septiembre 1965 (Foto Hojas hijo)
Hace varios meses, una gran cantidad de fotografías, negativos y documentos, además de algunas de sus cámaras, aparecieron a la venta en el rastro dominical de la Plaza de la Esperanza. Esto nos lleva a reflexionar sobre la fragilidad de este tipo de archivos personales, y la necesidad de que las instituciones faciliten y promuevan su conservación, mediante políticas que eviten su dispersión o pérdida.

En este caso, si bien la dispersión ya es un hecho irreparable, cabe el consuelo de que hemos sido varios los coleccionistas que tuvimos ocasión de adquirir las fotografías de este fotorreportero, evitando al menos que acabasen en el contenedor de reciclaje.

En mi caso  seleccioné dos conjuntos de fotografías. Por una parte, un grupo de retratos de Manuel Bustamante realizados por diversos fotógrafos, compañeros de profesión, una selección de los cuales muestro a continuación. Por otro lado, diversas fotografías realizadas en el transcurso de su actividad profesional como redactor gráfico, con retratos de personajes que visitaban Santander, acontecimientos diversos y crónica de sucesos, que mostraré en una segunda entrega.

Manuel Bustamente en los Campos de Sport del Sardinero, años 60, no se indica fotógrafo.



Manuel Bustamante, fotografía de estudio sin identificar, años 50


Manuel Bustamante con los fotógrafos Rico y Escobar, que en los años 60 y 70 acudían a Santander en verano y documentaban la actividad de la UIMP y del Festival Internacional (Información facilitada por Pablo Hojas), no se indica fotógrafo.


Manuel Bustamante, Foto Luis Peralta



Manuel Bustamante, Foto Zoom, Pedro F. Palazuelos

Manuel Bustamante (izquierda), Juan Hormaechea (centro) y Bernardo Riego (derecha), Caro Ruiz, fotógrafo.
 
Manuel Bustamante, no se indica fotógrafo



Manuel Bustamante, no se indica fotógrafo
 

Manuel Bustamante saliendo de la Bahía, Foto Roberto Ruiz, 1990


Manuel Bustamante, Foto Esteban Cobo, 1990

 

Manuel Bustamante con Juan Hormaechea, Foto Andrés Fernández

Manuel Bustamante, acreditación para el Circuito Montañés




Manuel Bustamante, Foto Andrés Fernández, 1993

Manuel Bustamante, acreditación de Prensa, 1995


Manuel Bustamante, Foto Magaña




Manuel Bustamante, no se indica fotógrafo


Manuel Bustamante, no se indica fotógrafo




Manuel Bustamante, con el navegante Vital Alsar, Reportajes Faustino, 1987



Manuel Bustamante, con el futbolista Carlos Alonso "Santillana", 1994, no se indica fotógrafo

Manuel Bustamante, su esposa y Mariano Linares en el homenaje por su jubilación, Foto Celedonio Martínez, 1994



Manuel Bustamante, con Miguel Ángel Revilla, recibiendo el Premio Estrañi de la Asociación de la Prensa en 1996, no se indica fotógrafo.

Desde el 22 de noviembre y hasta el 27 de diciembre, en la sala de exposiciones CASYC UP se muestra la exposición Click 2018 de Fotoperiodismo Cántabro, que todos los años rinde homenaje a un fotoperiodista histórico, y en esta ocasión el elegido ha sido Manolo Bustamante, con las tres fotografías que abajo se muestran.









Portada del catálogo de Click 2018