miércoles, 6 de junio de 2018

Los leiquistas y fotógrafos de posguerra en Santander (actualización 6)

Periódicamente voy actualizando el listado de leiquistas que trabajaron en Santander. como homenaje y recuerdo a los profesionales de la fotografía que se ganaron el sustento a pie de calle cubriendo todo tipo de acontecimientos sociales en una época (desde la posguerra has bien entrados los años sesenta) en que todavía eran pocos los ciudadanos que utilizaban la cámara fotográfica.  La última actualización fue de 6/01/2016, y son pocos los nombres nuevos que puedo añadir a esta lista después de casi dos años y medio. He de indicar que sigo encontrando numerosos conjuntos de fotografías familiares en rastros y mercadillos, la mayor parte de escaso interés fuera del ámbito familiar, y los nombres de los profesionales se repiten, por lo que entiendo que el listado leiquistas está bastante completo, aunque no es descartable que con el tiempo se pueda añadir algún nuevo nombre. 

Hoy incorporo al listado tres nuevos fotógrafos, aunque uno de ellos, Rafael García, puede ser alguno de los "García" que ya figuraban en el litado, pero como en este caso utiliza el nombre y apellido, y una dirección distinta, lo incluyo en la lista. Los otros dos se identifican como Callirgos Fotógrafo y  Foto Zorrilla.

Partido de fútbol. Callirgos, Fotógrafo. Circa 1960

Familia en el Cementerio de Ciriego. Rafael García, Fotógrafo. Circa 1960. 


Sello de tinta, al dorso de una fotografía de boda. Foto Zorrilla (Circa 1965) 

En ocasiones no sólo aparecen fotografías familiares, sino también conjuntos de fotografías relacionados con la actividad de su propietario. Por ejemplo la primera de las que muestro perteneció a un árbitro de fútbol y había muchas relacionadas con esta actividad, lo cual no resulta extraño dado que los acontecimientos deportivos eran lugar de trabajo habitual de los leiquistas. En este conjunto encontré dos fotos interesantes y curiosas, la primera por aportarme el dato de un nuevo fotógrafo: "Callirgos" y la segunda, que muestro a continuación, porque otro de los componentes del trío arbitral era el luego famoso árbitro de primera división e internacional Victoriano Sánchez Arminio (el de la izquierda), hasta hace poco Presidente del Comité Técnico de árbitros de la Real Federación Española de Fútbol, cuando aún militaba en categorías inferiores.

Trío arbitral, a la izquierda Victoriano Sánchez Arminio, Foto Mazo, 1971 

Dorso de la fotografía anterior con el sello de Foto Mazo

A continuación incluyo los enlaces a los post que he ido publicando sobre los lequistas:
 -  Los leiquistas, y los fotógrafos de posguerra en Santander, de 8/01/2012, fue mi primer post sobre el tema y en él mantengo actualizado el listado de lequistas. Las última actualización es de hoy mismo

Continuará...

miércoles, 16 de mayo de 2018

Imágenes de la exposición, En Éxtasis: Las apariciones de Ezquioga (1931-32)

Desde el pasado 9 de marzo y hasta el 1 de Mayo, hemos tenido la oportunidad de ver en la Sala de Exposiciones "Ángel de la Hoz", del Centro de Documentación de la Imagen del Santander (CDIS), la Exposición En Éxtasis: Las apariciones de Ezquioga (1931-32) , con fotografías del fotógrafo santanderino José Martínez Cajigas y del fotógrafo de Tarrasa Joaquín Sicart. Para aquellos que no pudieron asistir incluyo a continuación algunas imágenes del montaje y de la exposición.

































El CDIS, también programó una conferencia de la artista y creadora visual Julia Montilla, editora del libro "Ezkiozaleak. Un relato fotográfico sobre los seguidores de las apariciones de Ezkioga"








Como ampliación a las explicaciones sobre las repercusiones que tuvo este fenómeno aparicionista, que podéis leer en el post de 7 de marzo de 2018, añado a continuación la cronología que publicó el antropólogo y profesor de la Universidad de California William A. Christian Jr. en su libro "Las Visiones de Ezquioga. La Segunda República y el Reino de Cristo.

Cronología

1672-1675  Marguerite-Marie Alacoque recibe en Paray-le-Monial promesas sobre el reinado del  Sagrado Corazón de Jesús

1733  Bernardo de Hoyos recibe en Valladolid promesas de que el Sagrado Corazón de Jesús reinará en España

1830  Catherine Labouré tiene en París una visión de la medalla milagrosa

1846  Unos niños tienen una visión en La Salette

1858  Primera visión de Bernardette en Lourdes

1876  Fin de la última Guerra Carlista; comienzo de la monarquía constitucional en España

1903  Muerte de Gemma Galgani en Lucca

1904  Primera peregrinación diocesana a Lourdes procedente del País Vasco

1917  Tres niños tienen en Fátima sus conocidísimas visiones

1917-1920  Malestar social y político en España

1918  Estigmas del padre Pío de Pietrelcina, en Apulia (Italia)

1919  Unos niños ven moverse por primera vez al Cristo de Limpias (Cantabria) durante la misión de los capuchinos.

1920  Unos niños ven moverse por primera vez al Cristo de Piedramillera (Navarra)

1922  Primera falsificación de escritos de Marís Rafols, fundadora de las Hermanas de la Caridad de Santa Ana

1923-1930 Dictadura de Primo de Rivera

1926  Estigmas de Therese Neumann, en Baviera

1931
14 de abril. Elecciones municipales que llevan a la proclamación de la Segunda República; Alfonso XIII abdica y sale de España
23 de abril. Unos niños tienen visiones en Torralba de Aragón (Huesca)
10-13 de mayo. Alborotadores anticlericales incendian conventos en Madrid, Málaga y otras ciudades
17 de mayo. El gobierno expulsa a Mateo Múgica, obispo de Vitoria, por supuesta propaganda política
4 de junio. Unas niñas tienen visiones en Mendigorría (Navarra)
16 de junio. El gobierno expulsa al cardenal Pedro Segura, primado de España
18 de junio. Vecinos de Mendigorría tienden una emboscaeda a unos republicanos de paso por el pueblo
28 de junio. Elecciones a Cortes Constituyentes; violencia política en Bergara
29 o 30 de junio. Primeras visiones de unos niños en Ezkioga; se producen visiones nocturnas durante el resto del año
7 de julio. Primera noticia sobre las visiones de Ezkioga en la prensa
12, 16 y 18 de julio. La gente espera milagros; muchedumbres de 50.000 personas
1 de agosto. Presunta levitación de Francisco Goicoechea
10 de agosto. Llegan a Ezkioga Raymond de Rigné y Marie-Geneviève Thirouin
Principios de agosto. Comienzan las visiones en pueblos vascos de Navarra; los videntes son principalmente niños.
13 de agosto. Antonio de Villa denuncia en las Cortes Constituyentes las visiones de Ezkioga
22 de agosto. Unos niños comienzan a tener visiones en Guadamur (Toledo)
2 de octubre. María Naya encuentra la predicción de milagros visibles realizada por la Madre Rafols
14 de octubre. Las Cortes Constituyentes aprueban la separación de la Iglesia y el Estado
15 de octubre. Ramona Olazábal aparece llagada ante un público de 20.000 personas
16 de octubre. 80.000 asistentes a la visiones
17 de octubre. Más de 50.000 personas ven "milagros" de la muchacha de Ataun y otros. El vicario general de la diócesis rechaza públicamente el milagro de Ramona
1-20 de noviembre. Rafael Picavea desacredita las visiones en El Pueblo Vasco
13 de noviembre. Llega a Ezkioga el padre Burguera
17 de noviembre. El vidente José Garmendia visita en Barcelona al presidente Macià
13 de diciembre. Primera expedición de Barcelona a Ezkioga de los seguidores de Aulina
27 de diciembre. El obispado prohíbe a los sacerdotes ir al lugar de las apariciones

1932
Mediados de enero. Comienzan las crucifixiones en visión
29 de enero. Disolución de la Compañía de Jesús en España: María Naya encuentra la predicción del castigo de las ciudades españolas atribuida a la Madre Rafols
5 de febrero. El Estado decreta la retirada de las imágenes religiosas de los ayuntamientos de Guipúzcoa
20 de abril. Conferencia de Laburu contra las visiones pronunciadas en Vitoria (y el 28 de Junio en San Sebastián)
10 de agosto. El general José Sanjurjo intenta un golpe de Estado desde la casa de la familia Medina
6 de octubre. Unos creyentes colocan la imagen en la capilla
8 de octubre-principios de diciembre. El gobernador civil, Jesús del Pozo, arresta a videntes y promotores
Diciembre. Visiones en Beauraing, Bélgica

1933
Enero-marzo. Visiones en Banneux, Bélgica
11 de abril. Mateo Múgica regresa como obispo de Vitoria
Mayo-diciembre. El Padre Burguera somete a prueba y elimina a algunos videntes
17 de mayo. Beatificación de Gemma Galgani en Roma
5 de agosto. 300.000 personas en Beauraing para presenciar el milagro pronosticado

1934
19 de agosto. El obispo Múgica envía al Santo Oficio un informe sobre las visiones de Ezkioga
10 de septiembre. Degrelle y la expedición del grupo Rex en Ezkioga
15 de septiembre. El obispo Múgica niega a las visiones carácter sobrenatural y prohíbe a los videntes acudir al lugar de las apariciones
Enero. Rigné publica Une Nouvelle Affaire Jeanne d´Arc
9 de marzo. Múgica prohíbe varios libros sobre Ezkioga
18 de junio. El Santo Oficio publica un decreto contra las visiones de Ezkioga; el culto pasa a la clandestinidad

1934-1936 La República dicta periódicamente arrestos contra los creyentes

1935
Marzo. Bruguera y Sedano de la Peña llevan a Roma el libro Los Hechos de Ezkioga
18 de julio de 1936-1 de abril de 1939. Alzamiento contra la Segunda República; Guerra civil española
Enero de 1937-diciembre de 1941. El Estado franquista persigue en Guipúzcoa a los creyentes de Ezkioga

1945-1954 Nuevas visiones, por toda España, especialmente por parte de niños y, en particular, después de que circularan estatuas de la Virgen de Fátima

1952. Unos creyentes visitan al obispo de San Sebastián, Font y Andreu

1961-1965  Unas niñas tienen visiones en San Sebastián de Garabandal (Cantabria)
 





sábado, 14 de abril de 2018

La Fiesta de la Folía en San Vicente de la Barquera, reportaje en color, años 70

La Fiesta de La Folía se celebra en la villa de San Vicente de la Barquera (Cantabria), el segundo domingo después de Pascua.

En alguna ocasión me he planteado en este blog la cuestión de donde poner la frontera temporal cuando hablo de "fotografía antigua". Lo cierto es que, como coleccionista, durante mucho tiempo he tenido ese límite en el entorno de los años sesenta, hasta la llegada del color de forma masiva, que fue relegando el blanco y negro a la fotografía artística y de concurso.



Pero, cada vez con mayor frecuencia, voy encontrando fotografías en color de los años sesenta y setenta, con ese color característico que ha ido perdiendo tono por el paso del tiempo (son fotos que tienen entre 40 y 50 años), y que no sabemos en que condiciones se encontrarán cuando pasen cincuenta años más, pero que todavía hoy mantienen su encanto... y no resisto la tentación de incorporarlas a mi colección. 

Es el caso del presente reportaje que encontré recientemente en un rastro, realizado por un fotógrafo amateur. Las fotos no tienen ninguna anotación que indique el año en que fueron realizadas, pero todo parece indicar que se trata de los años setenta, observando los pantalones de campana, de moda en esos años, que llevan algunos de los retratados. 

El anónimo fotógrafo no se limita a permanecer estático en un punto y tomar varias imágenes de recuerdo, sino que moviéndose a lo largo del recorrido de la procesión,  pretende y consigue realizar un completo reportaje de la romería: la imagen en Santuario, la procesión por las calles, llegada al puerto, y procesión marítima en barco pesquero. Y el resultado final, creo que es notable.

La Virgen expuesta en el templo

La Virgen en el templo, plano frontal

La Virgen en el templo, detalle del manto

En la puerta del templo

Procesión por las calles camino del Puerto













Embarcando en un pesquero engalanado

La Virgen a bordo del pesquero


Largando amarras


Procesión marítima





sábado, 24 de marzo de 2018

Retablo fotográfico de cántabros ilustres (6): El escultor Manuel Cacicedo

Estando a las puertas de Semana Santa, incluyo en esta serie "Retablo fotográfico de cántabros ilustres" al escultor Manuel Cacicedo Canales (1909-1990), nacido en la localidad cántabra de Rasines.

El escultor Manuel Cacicedo, terminando el Cristo de la tercera caída (1952). Autor desconocido.


En el Diario Montañés de 25/03/2013 el periodista J. C. Flores Gispert, ofrece los siguientes datos biográficos:  "Desde los 18 años se dedicó por completo a la escultura, ingresando en el taller de Moisés Huerta y más tarde ingresó en la escuela de Artes y Oficios de Bilbao (1927-1936) y luego optó a la beca de la Diputación de Santander a «los artistas más capacitados de la provincia para que amplíen estudios», siéndole denegada. Ello marcó el autodidactismo que caracterizo su trayectoria. En 1941 ingresó en la Academia de Bellas Artes de San Fernando de Madrid y continuó su formación en la de Artes y Oficios de Santa Isabel de Hungría en Sevilla. A partir de 1949 se inicia su periodo de madurez artística. Aunque predominó el tema religioso en su obra, no faltan en él ejemplos de otros géneros escultóricos, como bustos o estatuas de cuerpo entero". 

En la fotografía que arriba se muestra, dedicada de su puño y letra, lo vemos en su estudio de San Román de la Llanilla, trabajando en el Cristo de la tercera caída (1952), para la Hermandad de la Pasión del Señor, de Pamplona. 

Reverso de la fotografía, que como puede apreciarse, fue recortada para enmarcar.


miércoles, 7 de marzo de 2018

En Éxtasis: Las apariciones de Ezquioga (1931-1932).



En Éxtasis: Las apariciones de Ezquioga (1931-1932). 



El próximo 9 de Marzo se inaugura en la Sala Ángel de la Hoz del Centro de Documentación de la Imagen de Santander (CDIS), del Ayuntamiento de Santander, la exposición "En Éxtasis. Fotografías de las Apariciones de Ezquioga (1931-1932)", que estará abierta hasta el 1 de Mayo.







En el origen de esta exposición está el hallazgo en un rastro de los negativos de cristal,  preparados para la edición de tarjetas postales, que realizó en 1931-32 el fotógrafo santanderino José Martínez Cajigas, editor de estampas religiosas. Martínez también era el fotógrafo "oficial" del Cristo de Limpias, sobre el que igualmente había editado tarjetas postales de recuerdo, que se vendían a los peregrinos que acudían a venerar la imagen. Junto con los negativos de los videntes de Ezquioga, también estaban los del Cristo de Limpias.
 
Sobre para negativos de cristal del fotógrafo José Martínez Cajigas.

Posteriormente, localicé en otro rastro un cuadernillo de tarjetas postales editadas por el fotógrafo de Tarrasa Joaquín Sicart, quien además de documentar la escenas de éxtasis de los videntes, abrió un establecimiento en Ezquioga en una de cuyas paredes aparecía anunciado "Fotografía rápida. Retratos de los videntes de Ezquioga. Se retrata al minuto", según indica Alberto Martín en el libro de Julia Montilla "Ezkiozaleak, un relato fotográfico sobre los seguidores de las apariciones de Ezkioga". 

Ezkioazaleak. Un relato fotográfico sobre los seguidores de las apariciones de Ezkioga. Edición Julia Montilla.

En la imagen que ilustra la tarjeta de la exposición, que se reproduce al principio, podemos ver un improvisado puesto de venta de recuerdos, rosarios, medallas y postales. La imagen presente una curiosa particularidad, no sabemos si intencionada o fruto de la casualidad, pues parece que un rayo de luz ilumina las manos de una vidente, en lo que parece ser un proceso químico de óxido-reducción que ha afectado al negativo. No conozco ningún positivo de la época, obtenido de este negativo, lo que nos ayudaría a saber si el efecto fue buscado o casual. 

Ezquioga. Vidente de Ataún en éxtasis. 21-12-1931. Foto José Martínez Cajigas.


Ezquioga. Benita Aguirre de Legazpia en éxtasis. 21-12-1931. Foto José Martínez Cajigas

Ezquioga. Jesús Delcoro de Villafranca en éxtasis 12-1931. Foto José Martínez Cajigas


Recuerdo de Ezquioga. Composición con Virgen, seis de los videntes y panorámica del lugar de las apariciones. Foto José Martínez Cajigas

Ezquioga. Niña vidente Benita Aguirre de Legazpia en éxtasis. Foto José Martínez Cajigas

Julia Montilla, en su texto, nos recuerda que "la venta y distribución de estas fotografías fueron prohibidas debido a su carácter heterodoxo. Con ellas se puso en circulación un  relato herético a un tiempo que se cuestionó el monopolio de la iglesia para mediar con lo sobrenatural e interpretarlo... Entre los motivos para prohibir en su día las imágenes se encuentran, probablemente, su capacidad para inducir conductas imitativas, la turbación emocional que provocaban o el hecho de que impulsaban a la idolatría de las personas retratadas... A los videntes y creyentes de Ezquioga se les estigmatizó denominándolos txotxoloak (sonados)... Los fotógrafos de Ezquioga  utilizaron referentes pictóricos como elemento cultural para autenticar los hechos. Por ello las imágenes están a medio camino entre el pictorialismo y el realismo... Lo singular de las fotografías de Ezquioga es que perturban como probablemente no lo harían los hechos reales. La cámara condensa en en pocas imágenes un acontecimiento de larga duración, fotografiando los momentos más relevantes o dignos de representación -según la intención moral del autor-, sobre los que se aplica el punto de vista que más conmociona. El acontecimiento se dramatiza mediante los encuadres y la selección de las poses más perturbadoras."

Por lo que respecta a la historia de estas "apariciones", el 29 de Junio de 1931, en Ezquioga, una aldea del País Vasco en la provincia de Guipúzcoa, los niños  Antonia y Andrés Bereciartúa anunciaron que se les había aparecido la Virgen. A finales de 1931 aproximadamente un millón de  personas había ido hasta allí para escuchar los relatos de los dos niños, y los de más de cien «videntes», que habían tenido también visiones de la Virgen y de santos, según explica el hispanista británico Raymond Carr, comentando el libro de William A. Christian Jr. “Visionaries: The Spanish Republic and the Reign of Christ”, el más completo estudio actual sobre estas “apariciones”.
Tan sólo mes y medio antes, el 14 de abril de 1931, se había proclamado la República y los acontecimientos de esos meses constituyeron el telón de fondo inmediato de las apariciones. La mayoría de los políticos republicanos, entre ellos Manuel Azaña, querían convertir a España en un estado moderno, secular y no confesional, pero en mayo de 1931 por toda España ardieron numerosos conventos e iglesias, y en esa atmósfera cataclísmica prosperaron los videntes. Pero para noviembre de 1931 el mundo exterior se había vuelto en contra de Ezquioga. Sin la bendición oficial de la Iglesia, concedida a Lourdes y Fátima, los visionarios no podían sobrevivir – explica Raymond Carr -  y la bendición fue denegada. Las autoridades civiles cercaron el descampado y prohibieron el acceso al lugar donde se producían las "apariciones", y algunos de los videntes fueron internados en el psiquiátrico de Mondragón.
El hispanista católico irlandés Walter Starkie visitó Ezquioga cuando las apariciones estaban en su máximo auge, y dedicó un capítulo de su libro “Spanish Raggle-Taggle”  a estos sucesos. Después de analizar las historias que le contaron y de ver los hechos que allí ocurrían, concluyó bastante convencido que grupos contrarios al gobierno estaban utilizando los sucesos de Ezquioga como herramienta política en su lucha contra la laica Segunda República.
El Gobierno republicano comisionó discretamente al Dr. Gregorio Marañón para que investigara los hechos, y éste, informó que “los fenómenos de Ezquioga no pertenecían a la Ciencia, sino a otros estados de conciencia”.

En otros aspectos, el asunto de las "apariciones" de Ezquioga ha sido abordado por el escritor Pío Baroja que escribió en 1932 la novela "Los visionarios", dentro de su trilogía "La selva oscura", y más recientemente por el director y guionista cántabro Manuel Gutiérrez Aragón en su película "Visionarios" de 2001.

Por lo que respecta a los fotógrafos y siguiendo los datos aportados por William A. Christian y Alberto Marín, "hubo muchos fotógrafos que tomaron imágenes de lo que allí ocurría, desde autores anónimos, simples espectadores creyentes o escépticos, hasta un buen número de reporteros gráficos de distintos medios... sin embargo hubo sobre todo tres fotógrafos que se dedicaron con continuidad a registrar las visiones y cuyos trabajos forman claramente un conjunto bien diferenciado. Se trata de José Martínez, procedente de Santander, Joaquín Sicart, de Tarrasa, y el francés Raymond de Rigné. Los tres eran creyentes y favorables no sólo a las visiones y su naturaleza sobrenatural, sino también a los propios videntes", esta posición hace que su punto de vista se adentre "en el campo de la prueba, la exaltación y la conmemoración... y registren la devoción y la comunión espiritual que provocan las visiones". Por otro lado encontramos a fotógrafos como Jean-A. Ducrot o Pascual Marín que trabajaban para medios franceses o vascos, en los que se observa una diferente mirada donde retratan "el desarrollo de un suceso digno de ser fotografiado por el interés informativo... registrando la afluencia de público, el poder de convocatoria de las visiones, la llegada masiva de automóviles a la zona, el lugar donde se desarrolla la noticia, y retratan a los asistentes o a los protagonistas con espontaneidad y naturalidad".   

Si algún lector tiene información sobre el fotógrafo José Martínez Cajigas, le agradeceré me haga llegar cualquier aportación. 

sábado, 9 de septiembre de 2017

Julio Planchard Thenille, daguerrotipista y fotógrafo ambulante

Julio Planchard Thenille (Moulins, Francia, 1812-?) fue uno más entre la legión de daguerrotipistas y fotógrafos de origen francés, que recorrieron España de forma ambulante en las décadas de 1850 y 1860 y que, en numerosas ocasiones, encontramos asociados entre ellos. Un fotógrafo que podríamos clasificar sin temor a equivocarnos en la cofradía de "los devotos de la Virgen de la Suela", como acertadamente los denomina la profesora y fotohistoriadora María de los Santos García Felguera, en el catálogo de la exposición El triunfo de la imagen. El daguerrotipo en España.


Retrato de dama con abanico. Fotografía de Julio Planchard, coloreada por Eduardo Ruiz, 1858. Colección Javier Sánchez Portas
En mi post de fecha 29/11/2014 sobre Enrique Lorichon hice una breve referencia a Julio Planchard, y a partir de esa primera toma de contacto, fui recopilando información con intención de documentar su presencia en Santander a través de los distintos reversos o dorsos publicitarios: "la puerta de atrás", que utilizó en sus cartes de visite durante su breve estancia en nuestra ciudad (aproximadamente entre julio y diciembre de 1860).

La puerta de atrás: los dorsos de las cartes de visite, es el título del artículo publicado por el profesor y fotohistoriador Juan Miguel Sánchez Vigil, en el catálogo de la exposición realizada por la Fundación Lázaro Galdeano: Una imagen para la memoria. La carte de visite. Colección Pedro Antonio de Alarcón. En dicho artículo se analiza la evolución de la información y decoración de los dorsos de las cartes de visite, cuestión de gran utilidad para ayudar en la datación de este tipo de fotografías. Precisamente de la información proporcionada en los dorsos de las CDV me valdré en gran medida, junto con otros datos, para conocer el azaroso devenir profesional de Planchard a lo largo de la geografía española.

El estudio de los reversos de las cartes de visite santanderinas de Planchard me deparó una primera sorpresa dado que, como veremos más adelante, en el corto espacio de tiempo que duró su presencia en Santander, apenas seis meses,  tuvo cuatro alianzas comerciales distintas, y llegó a utilizar al menos tres reversos diferentes. Una vez despertada mi curiosidad, fui tirando del hilo, intentando reconstruir en lo posible su recorrido profesional por España, y la investigación se fue complicando y alargando mientras ordenaba diversas informaciones que me iban aportando distintos investigadores de la Comunidad Valenciana, Murcia y Cataluña, zonas en las que trabajó Planchard (no siempre como fotógrafo, como ya veremos), convirtiendo esta pesquisa en una investigación coral y apasionante, a medida que iba encajando cada pieza en el puzzle de su azarosa vida. A todos citaré en cada momento, y desde aquí quiero agradecerles su ayuda y sus aportaciones.

Se desconoce con exactitud la fecha en la que Julio Planchard pudo llegar a España, posiblemente en la segunda mitad de la década de 1850, y quizás procedente de Italia (hipótesis que argumentaré más adelante). La primera referencia suya en España lo sitúa en la provincia de Cádiz, donde lo encontramos establecido en 1858 en Los Llanos de las Angustias, de Jerez de la Frontera "asociado al pintor valenciano Eduardo Ruiz, miembro de la Real Academia de San Carlos, que con destreza y buen gusto sabe iluminarlas, siendo la primera vez que unos profesionales anuncian en la ciudad la fotografía sobre papel. Utilizan como soportes -además de papel- el cartón, la madera, metal y hule, y su escala de precios va de 20 a 320 reales, cantidad esta última que encontramos elevadísima", según indican en el libro Andalucía en Blanco y Negro, (Espasa 1999), Eduardo Pereiras Hurtado y Juan Manuel Holgado Brenes. A esta época pertenece el magnífico retrato coloreado de la colección de Javier Sánchez Portas que se muestra al principio del post, firmado por ambos y fechado en 1858, en el que merece la pena destacar dos aspectos que denotan el buen oficio del pintor: la textura de la tela del vestido y el minucioso detalle del abanico pintado.

Dada su edad, 46 años, la destreza que demuestra en el manejo de la técnica fotográfica, y que en esa época (1858) los fotógrafos estaban haciendo la transición del daguerrotipo al papel, parece lógico pensar que sus comienzos fuesen como daguerrotipista, pero no he encontrado ninguna referencia en España de su actividad como tal, por lo que es posible que a su llegada hubiese abandonado ya la práctica del daguerrotipo y trabajase sólo la fotografía en papel (y otros soportes).

Buscando en Internet, he localizado en Daguerreobase un daguerrotipo perteneciente al Musée Adrien Mentienne, de Bry-sur-Marne (Francia), realizado por Planchard. Ahora bien, ¿se trata de Julio Planchard, antes de abandonar Francia? No lo puedo afirmar con seguridad.

Retrato de Dama, daguerrotipo, Colección Musée Adrien Mentienne, de Bry-sur-Marne (Francia). Circa 1850. 

Reverso del daguerrotipo anterior, con la propaganda del autor.

Planchard busca nuevos horizontes, y el 29 de marzo de 1860 se anuncia asociado con Lorichon en el diario La Paz de Murcia, según la información que me facilita el fotohistoriador Asensio Martínez Jodar. También ese mismo día se publica un suelto que dice:

Como habrán visto nuestros lectores  por el anuncio que llevamos inserto en nuestro periódico, hace días que reside en nuestra ciudad el célebre fotógrafo M. Planchard. Hemos tenido el gusto de ver sus trabajos, y tanto los de éste como los de su miniador M. Lorichon superan lo que habíamos concebido.

El anuncio al que hace referencia el suelto anterior, decía:

Fotografía artística. Retratos sobre papel de marfil. Por Julio Planchard, miniados por el señor Enrique Lorichon, retratista en miniatura de S.M. Guillermo II ex rey de los Países Bajos. Dichos artistas tienen el honor de participar al ilustrado público de Murcia, que permanecerán en esta una temporada, bien seguros del buen éxito que, como en todas partes donde han estado, tendrán sus obras, tanto por la completa perfección fotográfica conocida hasta el día, como por la propiedad y buen gusto del pincel. Tienen de manifiesto su gabinete para los señores que gusten visitarlo, aunque no piensen hacer su retrato, pasillo del Vizconde, piso principal, donde reciben desde las nueve de la mañana hasta las cinco de la tarde.

El 27 de mayo de 1860, aparece el nombre de Planchard en una lista de suscriptores del diario La Paz de Murcia que se dan de baja, por lo que podemos suponer que en fechas cercanas abandona la ciudad.

De esta primera etapa de Lorichon y Planchard asociados en Murcia, no conozco ningún cartón de CDV, por lo que deduzco que dada la brevedad de su presencia en la ciudad es muy probable que no los llegasen a imprimir y utilizasen cartones en blanco, pero tampoco se puede afirmar que utilizasen dicho formato porque no se indica en los anuncios. Hay que tener en cuenta que son escasas las CDV españolas que podemos datar fehacientemente antes de 1861, y las que encontramos de 1860 o fechas anteriores las podríamos considerar prototipos (por lo que a España respecta) con cartones que, en muchos casos, tienen tamaños que no se ajustan totalmente al que acabará imponiéndose de 64x100 mm, y en algunos no se incluye todavía la publicidad impresa del fotógrafo, o se utilizan sellos de tinta. Por poner un ejemplo, el elegante retrato de Lola (así firma la dama), realizado por Planchard y Lorichon en Santander y que se reproduce a continuación, tiene un cartón de 67x105 mm, que por exceso de anchura no entra en las ventanas de los álbumes de CDV´s. Esta disparidad de medidas afecta también a la producción más temprana de los grandes autores de la fotografía española. Por poner algunos ejemplos, tengo en mi colección tarjetas de Martínez de Hebert de 57x101, de Albiñana de 62x105, de Laurent de 67x101, otra también de Laurent de 63x101, y por fin de Disderi, autor de la patente, de 62x106 mm.



Fotografía de J. Planchard  y E. Lorichon, cuesta de Jibaja, 3 Moderno, Santander, CDV 1860.

Reverso de la anterior CDV



A la izquierda, CDV de J. Planchard y E. Lorichon, que  sólo consigue entrar en la ventana del álbum porque está rasgada la abertura inferior, A la derecha CDV de Disderi que se ajusta perfectamente a la medida de la abertura. 

Las primeras noticias de la presencia de Julio Planchard en Santander son del mes de julio de 1860, cuando llega acompañado por Enrique Lorichon que ya había estado en Santander en 1857 acompañado por Marquetti, como indican Bernardo Riego y Ángel de la Hoz en la obra Cien años de fotografía en Cantabria (Lunwerg, 1987).  El regreso de Lorichon, acompañado en esta ocasión por Planchard, habría que situarlo en el contexto de la ambulancia habitual entre los daguerrotipistas y fotógrafos de primera hora.

Su presencia en un lugar tan alejado de Levante como Santander, puede obedecer a diversas circunstancias. En primer lugar al conocimiento previo que tenía Lorichon de Santander, lo que implicaba una red de contactos y la consiguiente expectativa de negocio, en una ciudad entonces en expansión debido a su puerto y al comercio ultramarino, y por tanto con un creciente número de potenciales clientes pertenecientes a la pujante burguesía local, y también (esto es una hipótesis) al hecho de que a pesar de las difíciles comunicaciones terrestres de la época (en esos momentos todavía estaba empezando a tenderse en España la red ferroviaria), existía una comunicación marítima regular de vapores entre los puertos de Santander y Alicante, con prolongación a Barcelona y Marsella, y paradas en otros puertos intermedios, lo que constituía una alternativa más rápida y cómoda en largas distancias que los caminos y diligencias, sobre todo teniendo en cuenta el voluminoso y delicado instrumental que tenían que transportar los fotógrafos.




Anuncio publicado en el diario santanderino La Abeja Montañesa, de 27 de Mayo de 1864.




El mapa que se muestra a continuación refleja el desarrollo de la red ferroviaria en España en la segunda mitad del S. XIX.


Mapa que muestra el desarrollo de la red de ferrocarriles en el siglo XIX, obtenido en Wikipedia.

A este respecto, resultaría interesante estudiar la influencia que las vías de comunicación o la carencia de ellas, pudieron tener durante la segunda mitad del siglo XIX, en la circulación de fotógrafos ambulantes a lo largo de la geografía española.

Todavía una década más tarde, en el verano 1870, cuando el fotógrafo francés Jules Aynaud (Lunel, Francia 1837- Barcelona 1900) realizó por encargo de la Casa Laurent las vistas de Valencia que dicha casa incorporó a su catálogo de 1872, fotografió una puerta del interior del edificio de la Lonja cubierta de carteles que seguían ofreciendo las mismas comunicaciones por mar. Por ejemplo, podemos leer el cartel del vapor Bayo, que dice: "El nuevo, magnífico y de gran marcha vapor español de hierro a hélice Bayo, para Alicante, Cartagena, Almería, Málaga, Cádiz, Vigo, La Coruña, Vivero, Rivadeo, Gijón, Santander y Bilbao. Admitimos carga y pasajeros". Aunque para esa fecha (1870) ya había alternativa, pues se había tendido gran parte de la red ferroviaria.



Fotografía de J. Laurent, Valencia 912. Puerta interior de la Lonja, circa 1870.

Detalle de la fotografía de J. Laurent, Valencia 912, Puerta interior de la Lonja

También en el diario El Constitucional de Alicante, de 29 de noviembre de 1871, se publica un anuncio del vapor Bayo, que se muestra a continuación:



El Constitucional, de Alicante, de 29 de noviembre de 1871.

Hecha esta digresión sobre las comunicaciones marítimas entre los puertos peninsulares, vuelvo con Planchard y Lorichon, que habían dejado Murcia en mayo de 1860, y así nos cuentan Bernardo Riego y Ángel de la Hoz en el libro Cien años de fotografía en Cantabria, su llegada a Santander: 

Cuando Lorichon vuelve a Santander en el mes de julio de 1860, con otro fotógrafo, Julio Planchard, se encuentran con Iborra (Casimiro Iborra, Yborra o Ibarra) instalado en la calle del Puente; sin duda por estrategia comercial deciden asociarse con él y así los tres montan un gabinete fotográfico en la calle de los Tableros; Planchard e Ibarra son los operadores y Lorichon continúa iluminando los retratos. Todo parece ir bien hasta que comienza a publicarse este curioso aviso:
"Los señores J.Planchard y Enrique Lorichon, retratistas franceses participan al público que viven en el segundo piso de la casa número 4 de la calle de los Tableros. Para evitar toda equivocación hacen esta advertencia con motivo de haberse establecido otro retratista en el primer piso." (Boletín de Comercio de 4 de agosto de 1860).

Por tanto, la sociedad con Iborra fue muy breve, no llegó a un mes, y no parece que llegasen a imprimir cartones para CDV publicitando dicho estudio, porque nunca los he visto, ni tampoco para el estudio que instalaron a continuación Planchard y Lorichon en el segundo piso de la Calle Tableros nº 4. Otra posibilidad es que durante su breve asociación con Iborra utilizasen los cartones que usaba éste, o cartones con reverso en blanco, antes de que alguna desavenencia con el santanderino les llevase a instalarse por su cuenta. En cualquier caso, un estudio con tres fotógrafos se me antoja difícilmente sostenible en el Santander de 1860, donde el único gabinete estable era el de Iborra.

Pocas semanas después Planchard y Lorichon se trasladan a la Cuesta de Gibaja nº 3,  donde ya sí imprimen tarjetas publicitando su estudio y trabajan asociados por un corto período de tiempo, siendo escaso el número de fotografías que se encuentran con dicho reverso, todas ellas en formato carte de visite. No se puede descartar que fuese en Santander donde hicieran sus primeros  trabajos en este formato patentando por el francés Disderi.  Precisamente los dos retratos de este periodo que conservo en mi colección, responden a la tipología de prototipos a la que antes aludía (cartón de medida superior al estándar, o recortado a mano).  Poco tiempo después se pierde el rastro de Lorichon, y encontramos a Planchard en el mismo estudio trabajando en solitario o con algún ayudante, pues imprime tarjetas con un nuevo reverso: "Fotografía de J. Planchard y Cia.", y a continuación se asocia unos meses con Amadeo Courbon, también de origen francés, que firmaba sus primeros trabajos fotográficos como Courbon (hijo), para distinguirse de su padre, pintor, residente extranjero ya censado en 1857, como se indica en la obra ya citada Cien años de fotografía en Cantabria. A finales de 1860 o principios de 1861, Planchard dio por finalizada su estancia en Santander, regresando a Alicante y Murcia donde continuó su actividad profesional, y cedió el estudio de la calle Cuesta de Gibaja nº 3 a Amadeo Courbon. De Casimiro de Ibarra (Iborra o Yborra), y de Amadeo Courbon, hablaremos en otra ocasión.

Así tenía yo redactada esta parte del post, dando por perdido el rastro de Lorichon, cuando María Santos García Felguera, fotohistoriadora y profesora de la Universidad Pompeu Fabra, me informó de que había encontrado la inscripción del fallecimiento de Lorichon el 28 de julio de 1862 en Santander, y me facilitó la imagen que con su permiso  muestro a continuación.


Inscripción de defunción de Enrique Lorinchon (sic) el 28 de julio de 1862, localizada por María Santos García Felguera en Family Search.
Entre el verano/otoño de 1860 en que Lorichon abandona su sociedad con Planchard y la fecha de su fallecimiento el 28 de julio de 1862, hay un lapso de tiempo de casi dos años en los que no tenemos noticias suyas y tampoco existe constancia de que volviese a ejercer su oficio. Tenía por entonces sesenta y un años, y falleció con 63... ¿quizás alguna enfermedad le hizo retirarse?. ¿Permaneció en Santander esos dos años? Todo apunta en esa dirección, pero son cabos sueltos que quedan por atar. También resulta curioso el dato que se ofrece en la inscripción de fallecimiento: "natural de Bord, en Francia", Bord, quizás abreviatura de Burdeos (Bordeaux), cuando se conoce con certeza que fue Belabre su lugar de nacimiento, pero este dato hay que recogerlo con cautela pues estas confusiones eran comunes en la época, y en muchas ocasiones propiciadas por los mismos fotógrafos, como veremos más adelante en el caso de Planchard.

Cabe por tanto a Julio Planchard, el honor de haber sido el último fotógrafo en compartir viaje y estudio con Enrique Lorichon, uno de los pioneros de la fotografía en España.

A su regreso a Murcia y Alicante, Planchard  trabajó en ambas ciudades, tanto en solitario como asociado sucesivamente a Mendoza y Compañía y José Comontes, según se indica en el Directorio de Fotógrafos de España, de Mª José Rodríguez Molina y José Ramón Sanchís Alfonso. Además no sólo realizó retratos, ya que también se conoce una colección de vistas de la ciudad de Murcia en formato carte de visite, de la cual ofrezco dos muestras con una vista de la Feria, con las casetas instaladas junto al río, y otra vista del Monasterio de San Jerónimo.



Julio Planchard y Cia. Calle de Rillo nº 10, Murcia. CDV, Circa 1861.


Julio Planchard y Cia. Calle de Rillo nº 10, Murcia. Reverso de la fotografía anterior. CDV, Circa 1861.

Julio Planchard y Cia. Calle de Rillo nº 10, Murcia. CDV, Circa 1861.

Mª José Rodríguez Molina y José Ramón Sanchís Alfonso, en su libro Los Crozat y otros fotógrafos alcoyanos del siglo XIX, Ayuntamiento de Alcoy 2015, aportan interesantes datos sobre la venta a Julio Planchard Thenille del privilegio de patente del sistema Crozat para la ciudad de Murcia. En el contrato ante notario firmado el 4 de mayo de 1863, Crozat le vendió dicho privilegio por cinco años en el precio de 5.000 reales, pudiendo usarlo únicamente en la ciudad de Murcia. Dicha escritura contiene también otros datos importantes: Planchard era natural de Moulins en el Departamento de Allier, estaba casado, tenía entonces cincuenta y un años, y estaba domiciliado en la calle Lillo nº 10. Resulta sorprendente que después de desembolsar una suma tan considerable para la época, no publicitase el sistema Crozat en sus reversos como hicieron otros fotógrafos, y que no se encuentren retratos suyos en los que se identifique la utilización de dicho sistema.

A continuación se muestran de forma cronológica aproximada los reversos de CDV localizados hasta ahora, que fue utilizando Planchard a lo largo de su actividad profesional. Los más antiguos son a mi parecer los utilizados durante su estancia en Santander, y coinciden con la extensión generalizada del uso de la CDV en España como sistema favorito de retrato entre la burguesía.



J. Planchard y E. Lorichon. Cuesta de Jibaja (sic) 3 Moderno. Santander. CDV, 1860
Fotografía de J. Planchard y Cia. Cuesta Gibaja 3, Santander, CDV, 1860
  
J. Planchard y Courbon (hijo). Cuesta de Gibaja, 3. Santander. CDV, 1860


Julio Planchard, fotógrafo, Murcia. CDV, Circa 1861. Imagen obtenida en Internet

Por lo que respecta a su asociación con el fotógrafo José Comontes, Asensio Martínez Jodar, me ha facilitado un anuncio aparecido en el diario La Paz de Murcia el 06/11/1867:

J. Planchard y comp./Plaza de Fontes, núm. 4.
De regreso en esta capital el bien conocido fotógrafo D. Julio Planchard y asociado con el señor D. José Comontes, tiene el honor de ofrecer al público bajo la razón J. Planchard y compañía, su nuevo y elegante gabinete fotográfico en el que sus bien estudiadas condiciones se obtiene la mayor precisión y exactitud en los retratos y demás trabajos fotográficos que se encomienden.

No he encontrado ningún reverso de CDV de Planchard asociado al fotógrafo José Comontes, ni con la dirección de la Plaza de Fontes nº 4, por lo que es probable que dicha asociación durase poco, dado que un fotógrafo como Comontes, que se publicitaba en el reverso de sus tarjetas con el escudo real, parece poco probable que colaborase en una sociedad de forma tan subordinada que no apareciese su nombre.

Fotografía de Julio Planchard y Cia. Calle de Rillo nº 10, Murcia. CDV Circa 1867. Imagen obtenida en Internet.

En el siguiente reverso, ya en sociedad con Mendoza y Compañía, incorpora el escudo real y la mención de "Fotógrafo de SS.MM.". Posiblemente se trate del fotógrafo E. Mendoza, que anunciaba su "Galería de Cristales" en la calle Balcones Azules nº 1-2º de Cartagena, y que ya se anunciaba en los reversos de sus CDV como "Fotógrafo de SS.MM.". Resulta curioso que éste sea el único reverso de CDV de Planchard en el que figura el escudo real y se anuncia como fotógrafo de SS.MM., por lo que es probable que ese privilegio lo tuviese sólo Mendoza.



Planchard, Mendoza y Cia, fotógrafo de SS.MM. Calle del Príncipe Alfonso nº 68, Murcia.CDV, Circa 1867. Imagen obtenida en Internet.

La siguiente imagen, muestra un reverso en la misma dirección de la Calle Príncipe Alfonso nº 68, pero ya sin mención a Mendoza, y también sin escudo real, ni mención a la condición de fotógrafo de SS.MM. La duda es cual es anterior y cual posterior.

Julio Planchard y Cia. Calle del Príncipe Alfonso nº 68, Murcia. CDV, Circa 1867. Imagen obtenida en Internet


Por lo que respecta a su presencia en Alicante, se anuncia siempre como "J. Planchard y Cia", pero sin indicar el nombre del socio o socios. Primero en el Paseo de la Reina nº 15, y posteriormente en el Paseo de Méndez Núñez nº 20.

J. Planchard y Cia. Paseo de la Reina Num. 15, Alicante. CDV, Circa 1865. Vestido de la dama coloreado. Colección Maite Sánchez de Gurtubay


Reverso de la fotografía anterior, Fotografía de J. Planchard y Cia, Paseo de la Reina nº 15 Alicante.

Fotografía J. Planchard y Comp. Paseo de Méndez Núñez, 20. Alicante. CDV, circa 1869. Colección Javier Sánchez Portas.


Julio Planchard y Cia. Paseo de Méndez Núñez, 20, Alicante, CDV, circa 1869. Imagen obtenida en Internet

Julio Planchard, Paseo de Méndez Núñez, 20, Alicante, CDV, circa 1870. Colección Javier Sánchez Portas.
De su etapa en Alicante, hay referencias a través de Mª José Rodríguez Molina y José Ramón Sanchís Alfonso, de otro reverso del cual no he conseguido encontrar una imagen para mostrarla aquí. Dicho reverso indicaría "Fotografía de Planchard, Torres y Guillem. Alicante". Tratándose Guillem, de Elío Guillem del que se conoce una tarjeta suya en cuyo reverso indica "Elío Guillem, pintor fotógrafo, Paseo de la Reina n. 15, Alicante", lo cual permite pensar que quizás Planchard traspasó a Guillem el estudio del Paseo de la Reina, pasando a instalarse en Méndez Núñez con el fotógrafo Ginés Torres Vivanco, como veremos más adelante. 

Gracias a Javier Sánchez Portas he sabido que en el periódico El Constitucional de 28 y 29 de noviembre de 1871, aparecieron sendos anuncios que ofrecían interesantes datos:

"Lengua francesa. Paseo de Méndez Núñez 20.3º. Mr. J. Planchard, de Versalles, abrirá un curso de este idioma el día primero de Diciembre, cuyo precio variará según el número de discípulos que se harán inscribir. Pagado por mes anticipado."

Como podemos comprobar, la fotografía no debía ser una actividad demasiado rentable, cuando tenía que recurrir también a dar clases de francés. Además es curioso el adorno "de Versalles", cuando en la escritura de compra de la patente a Crozat, había declarado que era natural de Moulins. Resulta evidente que de cara a publicitarse adornaba más decir que era natural de Versalles, que de una pequeña ciudad desconocida para la clientela local.

También en El Constitucional, de Alicante de 19/08/1877 se publicaba el siguiente anuncio:

"Tenemos noticias de que el reputado fotógrafo Sr. A. Lavigne, viene a pasar entre nosotros las temporada de baños tomando por traspaso para sus trabajos verdaderamente artísticos, la galería que fue de D. Julio Planchard, paseo de Méndez Núñez nº 20. Sea bienvenido"

Gracias a esta información podemos conocer que Planchard cerró su estudio en Alicante a mediados de 1877 ¿cuál fue su nuevo destino?

Para responder a la pregunta anterior, es decisiva la información que me facilita el fotohistoriador y director del Archivo de Valls, Jep Martí Baiget; en primer lugar sobre el padrón de habitantes de Alicante de 1870, donde se indica que Julio Planchard figura domiciliado en la calle Méndez Núñez nº 20, con dos años  de residencia, y con él reside otro fotógrafo: Ginés Torres Vivanco.

También me proporciona Jep Martí dos anuncios de prensa, importantes para conocer la actividad de Planchard en estos últimos años de su trayectoria profesional, parcialmente retirado de su actividad como fotógrafo. El primero publicado en el diario La Opinión, de Tarragona el 15 de julio de 1879:

"Establecimiento fotográfico de Torres. Plaza de la Fuente nº 24. Dicho Establecimiento ofrece al público el nuevo procedimiento de fotografías en colores varios, los cuales son completamente inalterables. Curso de francés. El catedrático de francés Mr. Planchard, de Versalles, da lecciones de dicha legua por un procedimiento sumamente sencillo. Dicho señor, reside interinamente en la fotografía del Sr. Torres".

El segundo anuncio es del Diario de Tarragona, de 18 de julio de 1879:

"Importantísimo. El acreditado fotógrafo Sr. Torres tiene el honor de anunciar al público un nuevo sistema de fotografías en colores variados y que tienen la ventaja de ser inalterables, siendo el único fotógrafo que hasta el día ha introducido en España tan indisputable mejora. Habiéndose establecido en esta ciudad Mr. Planchard, de Versalles, dicho señor dará lecciones de francés por un método sumamente sencillo. Habita en la expresada fotografía, plaza de la Fuente, núm. 24, 3.º"

A la vista de estos anuncios podemos comprobar que el fotógrafo Ginés Torres Vivanco, que se formó en Alicante en el estudio de Julio Planchard, se estableció en Tarragona en 1879, y que en esa fecha Julio Planchard había abandonado (al menos parcialmente) la fotografía, dedicándose a dar clases de francés, anunciándose nuevamente como "de Versalles", y ahora además como "catedrático", utilizando para ello el estudio que regentaba su antiguo oficial, y posiblemente compartiendo gastos.  Tenía ya 67 años.

Por el Directorio de Fotógrafos, sabemos que en los años 1881 y 1882, un fotógrafo de apellido Planchard se encontraba activo en la calle Diana de la localidad de Denia (Alicante). ¿Podría tratarse de nuestro Julio? Lo infrecuente del apellido apuntaba en esa dirección. Yo no había localizado ninguna fotografía con un dorso impreso que lo corroborase, hasta que Maria José Rodríguez Molina me puso en la pista del texto publicado por José Huguet Chanzá, "El progreso de la fotografía" en Historia de la fotografía valenciana, (Levante-El Mercantil Valenciano, 1990, pp.85-104). En dicho texto se publicaba una carte de visite de gran originalidad y rareza, de la colección familiar de Antonio Espinós. Original porque su reverso publicitario no está impreso, si no que incorpora una fotografía con el texto "Julio Planchard, Denia. Lo que se ve desde mi galería", mostrando una vista general de Denia, y rara porque es el único ejemplar de este tipo que conozco.


Julio Planchard, Denia, Reverso de CDV. Lo que se ve desde su galería. Colección Antonio Espinós. Circa 1870
  
Julio Planchard, Denia, Anverso de la CDV anterior. Colección Antonio Espinós. Circa 1870

Gracias a la ayuda de Javier Sánchez Portas, pude ponerme en contacto con Antonio Espinós, quien amablemente me facilitó una imagen de esta cdv, y me proporcionó también algunos interesantes datos adicionales sobre Planchard obtenidos en el archivo de Denia: Javier Calvo, en su libro Agricultura, Industria y Comercio en la Dénia del siglo XIX, (Ed. Club Universitario, 2003), en la página 262 dice: "incluso ya hacia 1870 aparecen algunos fotógrafos, como el francés Julio Planchard (el cual también poseía una academia de francés e italiano en la calle Diana)". También me confirma que en la matrícula industrial de esos años no aparece ningún Planchard, ni aparece empadronado en dicha calle, aunque su estancia en Denia hacia 1870 tuvo cierta vocación de permanencia, dado que ofrecía clases de idiomas. Además con estas últimas informaciones añadimos un nuevo dato a su curriculum: profesor de italiano. Este curioso detalle, me ha hecho aventurar la hipótesis de que su llegada a Levante y Andalucía fuese procedente de Italia, donde posiblemente practicó el oficio y aprendió el idioma. Al menos, parece la explicación más lógica para que un francés de Auvernia, en la Francia profunda, tuviese un conocimiento lo suficientemente avanzado de la lengua italiana como para dar clases. Si añadimos a ello las frecuentes comunicaciones marítimas entre los puertos mediterráneos, a las que antes me he referido, que pudieron facilitar su llegada, la hipótesis puede ser verosímil, o utilizando (con Planchard) la lengua de Dante, se non è vero, è ben trovato.

No obstante, entre su primera presencia en Denia en 1870, y su regreso en 1881, hubo un largo paréntesis, y no parece que esta última estancia haya dejado rastros fotográficos, ya que no he encontrado ninguna fotografía que se pueda atribuir a este periodo final. En 1882 se pierde definitivamente la pista de Julio Planchard, aunque para entonces ya tendría una edad de 70 años.

Resulta dificil establecer con precisión, la cronología exacta de su presencia en cada uno de los estudios y localidades mencionados, por lo que algunos de los datos ofrecidos sólo pueden ser considerados como aproximados, y posiblemente haya que corregirlos a medida que vayan apareciendo nuevas informaciones. También parece muy probable que Planchard alternase su presencia en Murcia, Alicante y Denia, de forma intermitente, y es probable que en ocasiones mantuviese varios estudios abiertos al mismo tiempo, con la ayuda de otros fotógrafos que actuaban como socios o empleados, u oficiales formados por él, como pudo ser el caso de Ginés Torres Vivanco.

Para saber más sobre Enrique Lorichon recomiendo la lectura del post Tras los pasos de Lorichon, en el blog de la Colección Fernández Rivero de Fotografía Antigua, y el artículo Barcelona y la daguerrotipia, de Maria de los Santos García Felguera y Jep Martí Baiget en el libro El daguerreotip L´inici de la fotografía. Sobre Julio Planchard y los fotógrafos que utilizaron el sistema Crozat, el libro de Mª José Rodríguez Molina y José Ramón Sanchís Alfonso, Los Crozat y otros fotógrafos alcoyanos del siglo XIX, Ayuntamiento de Alcoy 2015, y por último, también de estos dos autores el Directorio de Fotógrafos en España (1851-1936).