viernes, 31 de marzo de 2017

The Picos de Europa: Memoria fotográfica de un viaje a Liébana en 1894

El 29 de septiembre de 1894, dos jóvenes escoceses se embarcaron en Liverpool, procedentes de Glasgow, rumbo al puerto de Santander, con la intención de adentrarse en una región poco conocida para los viajeros británicos "Los Picos de Europa".  El primero de ellos, Lewis Clapperton escribió un artículo titulado "The Picos de Europa" que fue publicado en la revista "Travel" en Junio de 1898, ilustrado con fotografías obtenidas durante el viaje por su compañero Cecil Ogilvie. Hace una década, llegó a mis manos este álbum conteniendo 40 fotografías. Ignoro a quién pudo pertenecer, pero esta claro que es sólo una selección de las fotos que pudieron hacer, dado que algunas de las publicadas en el artículo no aparecen en el álbum, y también resulta extraño que no aparezca ninguna de Santander. El álbum se centra en la ruta de acercamiento a Picos de Europa con subida al aislado pueblo de Tresviso, y en su posterior regreso por Bilbao y San Sebastián, hasta Biarritz, para tomar el tren a París.
El Centro de Documentación de la Imagen del Ayuntamiento de Santander (CDIS), inaugura el próximo miércoles 5 de abril una exposición en la Sala Ángel de la Hoz (Villa Florida), en la que se muestran las imágenes conservadas en éste álbum, memoria gráfica de un temprano viaje por Liébana, cuando esta bella comarca de Cantabria distaba mucho de ser el destino turístico que es hoy.

Tarjeta de la exposición (anverso)



Tarjeta de la exposición (reverso)


A continuación una de las imágenes del álbum, la que se reproduce en la tarjeta de la exposición, en su hoja original con la descripción manuscrita.

La imagen de la tarjeta de la exposición en su hoja del álbum con la leyenda en inglés "Road between Hermida & Potes" 
Más adelante seguiremos hablando del viaje de Clapperton y Ogilvie.

lunes, 30 de enero de 2017

José Lázaro Galdiano, editor, bibliófilo, coleccionista, y protagonista de una historia contada en postales

Hoy 30 de enero, el Museo Lázaro Galdiano celebra el aniversario del nacimiento de su fundador, el editor, bibliófilo y coleccionista D. José Lázaro Galdiano (1862-1947). Precisamente por esta última faceta suya, la de coleccionista, que comparto a un nivel infinitamente más modesto, he decidido hacer una disgresión en la temática habitual de este blog, dedicado principalmente a la fotografía antigua de Cantabria, y referirme a una aparición suya, casi desconocida, como protagonista de una historia contada en imágenes por el fotógrafo y editor de postales Antonio Cánovas del Castillo. En una de sus exitosas series de tarjetas postales, que batieron records de ventas a principios del siglo XX, puso en imágenes algunos versos de las "Doloras" de Campoamor, utilizando algunas de sus fotografías que había presentado al concurso convocado por la revista "Blanco y Negro". Esta serie de postales, que dentro de la "Colección Cánovas" se denominó con la letra "M" y fue editada en 1902, según nos indica Marta Palenque en el libro en su artículo Poesía, fotografía y tarjetas postales: Campoamor, Kaulak y Lázaro en serie M de la Colección Cánovas, en el libro "Correspondencia sin privacidad", FLG, Madrid, 2013, "conjugaba fragmentos de diversas obras campoamorinas. Se trata de una personal y heterogénea serie de diez tarjetas...Al aprovechar fotos relativas a distintos poemas, mezcló imágenes y versos creando un nuevo texto literario apoyado en las imágenes". De esta serie se hicieron dos ediciones, una por la fototipia Hauser y Menet, en color sepia, y otra, la que aquí se reproduce y que tengo en mi colección, en blanco y negro, en la que no se indica editor.


Lázaro, junto con una desconocida modelo, protagoniza la historia de las postales 2 a 7 de "Todo es uno y lo mismo", y también está presente en la nº 8 inspirada en el poema "Las tres rosas".

A continuación paso a reproducir las diez postales de la serie, copiando debajo de cada una de ellas el texto que lleva al dorso:

Colección Cánovas. Serie M. Núm. 1.
- Este collar irá a ti
el día que muera yo.-
Más la niña, que aun no vela, 
con la ficción, la codicia, 
la pregunta sin malicia:
- Y ¿morirás pronto, abuela?...

Colección Cánovas. Serie M. Núm. 2.
Rogar con cierto misterio
en un cierto cementerio
a una sombra se divisa:
es que, por Juan, reza Luisa.
Otra sombra que hay cercana
es Luis, que reza por Juana.

Colección Cánovas. Serie M. Núm. 3.
...Al mirarse frente a frente,
dicen la una y el uno:
-¿Qué importuna!...¡Qué importuno!...

Colección Cánovas. Serie M. Núm. 4.
Y Luis huyendo de Luisa,
y Luisa de Luis huyendo,
se marchan casi corriendo,
y corren casi de prisa,

Colección Cánovas. Serie M. Núm. 5.
 Saliendo del cementerio, 
mas ya sin ningún misterio,
se miraron otro día
diciendo: - ¡Quién lo creería!...
¡Es buen mozo!... ¡Pues es bella!...

Colección Cánovas. Serie M. Núm 6.

Y esta vez, menos esquivos,
o de gustarse más ciertos,
después de orar por los muertos,
se hablaron algo los vivos.

Colección Cánovas. Serie M. Núm 7.
En conclusión: cuando se aman
con un amor verdadero,
así mutuamente exclaman:
- ¡Como a él y por él te quiero!...
- ¡Te amo como a ella y por ella!...

Colección Cánovas. Serie M. Núm. 8.
- ¿Qué mal, Doctor, la arrebató la vida?...
Rosaura preguntó con desconsuelo.
-Murió- dijo el Doctor- de una caída.
- Pues ¿de dónde cayó?...
- Cayó del cielo.

Colección Cánovas. Serie M. Núm. 9.
Mientras la abuena una muñeca aliña, 
y haciéndose la niña se consuela,
haciéndose la vieja, usa la niña
el báculo y la cofia de su abuela.

Colección Cánovas. Serie M. Núm. 10.
- ¡Al que se muere..., lo entierran!...

Finalmente, muestro el reverso que se utiliza en esta serie de postales, en el que se incluye el texto que representa la imagen, la indicación de la Colección Cánovas, serie M, y el número de la postal en la serie.

Colección Cánovas. Serie M. Núm 5. (reverso)
 

lunes, 2 de enero de 2017

Pedro Antonio de Alarcón, Dióscoro Puebla y Amós de Escalante: tres copias de una fotografía.

En el post de 26/11/2016,  comentaba la presencia en esta fotografía de dos cántabros ilustres, el escritor Amós de Escalante y el político Fernando Fernández de Velasco, que con un grupo de artistas pensionados en Roma, se reunieron en la Navidad de 1860/61 con motivo de la visita a la Ciudad Eterna de Pedro Antonio de Alarcón.

 
Pensionados españoles en Roma. Azotea del estudio de Altobelli y Molins, Roma 1861
Es evidente que una foto como esta, más aún en aquellos tiempos, era un preciado recuerdo para cualquiera de los presentes en la misma, y resulta lógico pensar que todos ellos volvieron a España con un ejemplar en su equipaje. Pero ¿dónde acaba cada copia después de transcurridos 157 años? Obviamente pocas se habrán salvado de la pérdida o de la destrucción. Solamente de tres tenemos constancia documental, y sólo de dos conocemos una imagen.
La imagen que encabeza el post, actualmente en mi colección, es la que conservó el pintor burgalés Dióscoro Puebla Tolín, pero si conocemos al detalle quien es cada uno de los personajes retratados es gracias al ejemplar que perteneció a Pedro Antonio de Alarcón, y que se muestra a continuación:

En este caso la fotografía está bastante deteriorada con pérdidas en la emulsión que afectan a la parte central de la imagen, y las noticias sobre su existencia se las debemos a Enrique Pardo Canalis que en 1979 publicó en el Boletín de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, un artículo titulado: Una fotografía histórica. Roma, 1861. En él indicaba que la reproducción de la fotografía se realizó por deferencia de D. Miguel Valentín de Alarcón, nieto del novelista, y que se conservaba hasta esa fecha en el archivo familiar. También señalaba que al pie de la foto figuraban indicaciones autógrafas consignando, con el lugar y la fecha (Roma, enero de 1861), los nombres de los retratados. Señalaba Pardo Canalis que "sabiendo que Alarcón saldría de Roma el día 8, es lógico deducir que se obtuviera antes de esa fecha: quizás en algunas de las fiestas de primero de año o Reyes". Desconozco donde se conserva actualmente esta fotografía.

Tal y como decía al principio son las dos únicas copias de las que conocemos imágenes.

Una tercera copia, la que perteneció al escritor santanderino Amós de Escalante, se expuso al público en la Exposición del Santander Antiguo que organizó el Ateneo de Santander en el mes de agosto de 1926, y aparece detallada en el catálogo de dicha muestra con el número 207 "Grupo de artistas entre los que se encuentra don Amós de Escalante, (fotografía hecha en Roma, 1861), como expositor se menciona a la Sra. Viuda de Escalante, quien también exponía con el número 206 un "Retrato de Amós de Escalante, (óleo por Dióscoro Puebla). Lo que abunda en las relaciones que se fraguaron durante la estancia en Roma de todos estos escritores y artistas.

Catálogo de la "Exposición del Santander Antiguo". Ateneo de Santander, 1926

Hoja donde se citan los objetos 206 "Retrato de Amós de Escalante (óleo por Dióscoro Puebla) y 207 "Grupo de artistas entre los que se encuentra don Amós de Escalante (fotografía hecha en Roma)

Pero no sólo quedó esta fotografía como recuerdo de esta visita. Hemos de recordar que en 1860 estaba de triunfando en toda Europa un formato de fotografía que había sido patentado en Paris unos años antes por el fotógrafo Adolphe Disderi: la "carte de visite". Entre las clases acomodadas, a las que en su mayor parte pertenecían los pensionados en Roma, se puso de moda retratarse e intercambiar los retratos con familiares, colegas y amigos. Para guardar dichas fotos la industria proveyó álbumes ricamente adornados.
En la colección de Pedro Antonio de Alarcón, conservada en el Museo Lázaro Galdiano de Madrid, se conservan las "cartes de visite" de varios de los presentes en la foto, en la mayor parte de los casos realizadas también en el mismo estudio de Altobelli y Molins.

Precisamente, en tal fecha como hoy, 2 de enero de 1861, fue recibido Alarcón en audiencia por el Papa Pio IX.


El Papa Pio IX, Disdéri, circa 1860. Colección Pedro Antonio de Alarcón. Museo Lázaro Galdiano

Otros de los presentes en la fotografía de grupo que intercambiaron retratos con Alarcón, fueron los siguientes:

Dióscoro Puebla, Altobelli y Molins, circa 1860. Colección Pedro Antonio de Alarcón. Museo Lázaro Galdiano


José del Saz Caballero, Disdéri, circa 1858. Colección Pedro Antonio de Alarcón. Museo Lázaro Galdiano


Vicente Palmaroli, Altobelli y Molins, circa 1860. Colección Pedro Antonio de Alarcón. Museo Lázaro Galdiano


José de Vilches, Altobelli y Molins, circa 1860. Colección Pedro Antonio de Alarcón. Museo Lázaro Galdiano
 
Fernando Fdez de Velasco, Altobelli y Molins, circa 1860. Colección Pedro Antonio de Alarcón. Museo Lázaro Galdiano
 
Ramón Pujols, Altobelli y Molins, circa 1860. Colección Pedro Antonio de Alarcón. Museo Lázaro Galdiano
Estoy seguro que si pudiésemos ver los álbumes de retratos (CDV´s) que con toda seguridad formaron la mayor parte de los presentes en la foto de grupo, se repetirían gran parte de los retratos aquí presentes, pues el intercambio de retratos, su coleccionismo, y la formación de álbumes con la imagen de amigos, colegas, parientes y celebridades, se convirtió en una moda ampliamente extendida entre las clases altas. 

Por último, en la colección de Pedro Antonio de Alarcón se conserva una fotografía, también del estudio de Altobelli y Molins, de un personaje desconocido que posa recostado en el mismo "sillón Pompadour" que utilizó Dióscoro Puebla en el retrato de grupo. Retrato curioso por la forma de posar y por el formato apaisado, muy poco común en los retratos "carte de visite". 
 
 
Personaje desconocido, Altobelli y Molins, circa 1860. Colección Pedro Antonio de Alarcón. Museo Lázaro Galdiano

Del mismo personaje y también del estudio de Altobelli y Molins, tengo en mi colección una CDV, más convencional, con posado de pie, que muestro a continuación. Parece lógico que sea alguien próximo al grupo de pensionados españoles... Si alguno de los lectores lo identifica agradecería información.
 
Personaje desconocido, Altobelli y Molins, circa 1860. Colección del autor
 
 
 



sábado, 24 de diciembre de 2016

Navidad, un pesebre en el colegio y un árbol en casa

Como dice el villancico, hoy es Nochebuena y mañana Navidad... así que cumpliremos en el blog con dos rituales obligados: montar el Belén, y plantar el árbol.
 
Recurro para lo primero a una foto de un "Belén viviente" en un colegio femenino, en el que con dos tarimas y una tela pintada con una mula y un buey, lo han condensado casi todo: La Virgen María, San José y el niño, dos pastoras (montañesas??), coro de ángeles, y dos personajes al fondo a la derecha, cuyo significado me queda en duda... La foto lleva un sello seco de "García, óptico, San Francisco 15, Santander".
 
Pesebre viviente, circa 1920.

Para lo segundo, salto algunos años y me voy hasta los años setenta, con el tradicional árbol de navidad y con abundante espumillón y bolas de colores ¿quién no ha  tenido uno igual? Esta es una foto de álbum familiar y realizada por un amateur.
 
Adornando el árbol, circa 1970.
 
Así que ya tenemos el pesebre y el árbol,  ¡Felices Fiestas!
 

sábado, 26 de noviembre de 2016

Retablo fotográfico de cántabros ilustres (5): Amós de Escalante y Fernando Fernández de Velasco

Desde hace tiempo vengo publicando en este blog una serie de post dedicados a mostrar los retratos de cántabros ilustres a partir de fotografías de mi colección. Aprovechando la reciente exposición en el CDIS de Santander de la fotografía de la que están extraídos estos retratos, hoy incorporo los de dos montañeses que por azares del destino coincidieron en Roma en la Navidad de 1860/61, y que durante la visita a la Ciudad Eterna del escritor Pedro Antonio de Alarcón, se retrataron con  él y con otros artistas españoles en el estudio fotográfico de Altobelli y Molins. Me voy a referir hoy al escritor Amós de Escalante (1831-1902) y al político, bibliófilo y erudito Fernando Fernández de Velasco (1835-1912).

Fernando Fernández de Velasco (de pie a la izquierda) y Amós de Escalante (sentado a la derecha)
Ambos pertenecían a la aristocracia ilustrada santanderina, y con toda probabilidad se conocían previamente a su encuentro en Roma. En parte lo demuestra el hecho de que posan juntos en el conjunto del grupo y que Velasco apoya su mano en el hombro de Escalante. En la fecha de la fotografía Escalante tiene 30 años y Fernández de Velasco 25.

Fernando Fernández de Velalsco
 
Fernando Fernández de Velasco y Pérez de Soñanes, según la entrada que le dedica la Gran Enciclopedia de Cantabria, descendía de las viejas estirpes montañesas de Velasco y de Díaz de Arce, estudió Derecho en Madrid y todavía muy joven acompañó a su madre, Jacinta Pérez de Soñanes, la cual como emisaria del Conde de Montemolín (Carlos de Borbón, pretendiente carlista al trono de España), recorrió las principales cortes europeas buscando apoyo para el que habría de ser fallido pronunciamiento en San Carlos de la Rápita.
Velasco fue agregado a la Embajada de España en Roma (1860), y entró luego de lleno en la política; fue diputado tradicionalista por Santander (1867), y el pretendiente Carlos VII le nombró comisario regio en Cantabria para que alzase tropas y organizase juntas para la inminente guerra. Fue el alma del carlismo en la provincia, y preparó un plan para apoderarse de Santander, que fracasó por la indecisión de  las tropas, y a pesar de que sus cargos eran civiles participó en las batallas de Abanto, Somorrostro y Valmaseda. Acabada la guerra marchó al exilio (febrero de 1876), y cuando regresó de Francia a su palacio de Villacarriedo continuó defendiendo en la prensa sus antiguas ideas. Tuvo gran intimidad con Menéndez Pelayo y con Pereda, quién le regaló el manuscrito de El sabor de la Tierruca, y contribuyó profusamente en revistas y periódicos con trabajos históricos y genealógicos. Fue entendidísimo en libros y bibliófilo de tal altura, que logró reunir en el Palacio de Soñanes una biblioteca excepcional



Palacio de Soñanes en Villacarriedo, foto A. Redón, Torrelavega, Circa 1900 

En cuanto a Amós de Escalante y Prieto, historiador, poeta, novelista y periodista, uno de los más destacados miembros de la escuela montañesa, poco cabe añadir a las numerosas biografías y estudios que sobre él hay publicados, pero sí mencionaré por venir al caso, que a raíz de este viaje a Italia publicó el libro Del Ebro al Tíber (1863).

Amós de Escalante y Prieto
Transcribo a continuación un pasaje de dicho libro en el que Escalante hace referencia a su encuentro en Italia con Alarcón:
"También por entonces llegó a Turín mi amigo Alarcón. Pensaba quedarse allí poquísimo tiempo y continuar su viaje, luego dilató bastante su permanencia. Yo pienso que aquel rincón de patria que teníamos allí en la legación, aquel rincón tan español en carácter, en hábitos, en idioma, porque fuera de la patria, los instintos y las costumbres nacionales se depuran, se concentran y se avivan, aquel rincón de patria ejerció en él su poderosa seducción.
¡Cuánto hemos vagado juntos por Vía di Po y Dora Grossa!
Él me recitaba versos suyos, y la atmósfera extranjera prestaba ecos singulares a aquella poesía.
Aquel invierno nos encontramos en Roma... Su pluma colorista y rica siempre de pensamientos ha escrito aquel viaje. ¡Quién no lo ha leído!
Su amistad cariñosa ha escrito en él mi nombre, como yo escribo aquí el suyo; porque como él mismo ha dicho con verdad, los que han visitado juntos Roma son más que amigos. La gran desolada y su tristeza engendran una fraternidad entre las almas, tan íntima y tenaz como la de la sangre.
¡Días inolvidables aquellos de Roma! También allí encontramos un rincón de la patria.
La casa del señor de Sandoval, secretario de la embajada, y entonces encargado de negocios de España, era un hogar cariñoso y apacible donde se ahuyentaban las tristezas nostálgicas que asaltan infatigablemente al peregrino en tierra extraña; y el círculo de artistas reunidos cada noche en el café del Greco, centro hospitalario donde se tendía cordialmente la mano al recién venido y se le daba franco lugar."
También refiere Escalante sus paseos por Roma en compañía de Alarcón, Velasco, otros españoles, y el escultor Viches, director de los pensionados.


Escalante, Velasco, Alarcón con otros artistas españoles en el estudio de Altobelli y Molins. Roma, enero de 1861.
 

lunes, 26 de septiembre de 2016

Visita virtual a la exposición Dióscoro Puebla: La fotografía y la formación de un artista

En mi último post anunciaba la inauguración de la exposición Dióscoro Puebla: La fotografía y la formación de un artista, en la sala Ángel de la Hoz, del CDIS del Ayuntamiento de Santander, y que permanecerá abierta hasta el 16 de octubre. A continuación se muestran varias imágenes de la misma para aquellos que no podáis acudir a visitarla, y del entorno de "Villa Florida"  la quinta de la calle Magallanes construida a finales del siglo XIX, en la que se ubican la Agencia de Desarrollo del Ayuntamiento de Santander, el CDIS (Centro de Documentación de la Imagen de Santander), la Sala "Ángel de la Hoz" y otras dependencias municipales.
La exposición se estructura en tres apartados: La estancia de Puebla en Roma como pensionado entre 1858 y 1862, su etapa como profesor y maestro de artistas en la Academia de Bellas de San Fernando y por último fotografías que le dedicaron compañeros y alumnos con fotografías de cuadros. También se muestra su diploma de Académico de número de la RABSF y varios libros dedicados por Alarcón.