lunes, 15 de septiembre de 2014

Gabinete artístico de E. La Rochette, pintor y fotógrafo

Con este nombre se anunciaba uno de los gabinetes fotográficos pioneros en Santander, que se estableció en torno a 1860 en la Cuesta de Gibaja nº 8, una de las calles del antiguo Santander desaparecida a raíz del incendio que asoló la ciudad en 1941, y de la posterior reordenación urbanística. Fue una calle de solera fotográfica, pues varios de los primeros estudios fotográficos se ubicaron en ella. En el nº 3 se sucedieron los estudios de  J. Planchard asociado con E. Lorichon, J. Planchard asociado con Courbon (hijo), Courbon (hijo) en solitario, y en el nº 8 también se anunció Vidal de La Rochette
Se trataba de una calle céntrica, en cuesta, que unía la calle de Atarazanas con la de Ruamayor, pero que con el desmonte posterior al incendio de 1941 y la nueva alineación de las calles desapareció. Para que el lector actual pueda orientarse, la he señalado en el plano de la zona siniestrada antes del incendio, publicado en la Guía de Santander, de José Simón Cabarga. Coincidía parcialmente con lo que hoy es la calle Lealtad, en el tramo entre la Avenida de Calvo Sotelo y la calle Cádiz.


Plano de la zona siniestrada, publicado en la Guía de Santander, de José Simón Cabarga

Hasta hace unos días, la única referencia que tenía de E. La Rochette, era la mención que a él se hace en el libro  Cien años de fotografía en Cantabria, de Bernardo Riego y Ángel de la Hoz, donde se le cita en la relación de fotógrafos que operaron en Cantabria, dando la fecha aproximada de 1860. En mi colección tengo cuatro retratos en formato Carte de Visite, con tres reversos distintos, y por su apellido inequívocamente francés lo tenía clasificado entre los numerosos fotógrafos de procedencia francesa que trabajaron en Santander en la décadas de 1860/70, como Gairoard, Carrouche, Lorichon, Courbon, Laurent, Laviler y Desages.

La pasada semana mi amigo Jep Martí, Director del Archivo de Valls, estudioso de la fotografía del XIX, y autor de valiosos artículos sobre este tema en su blog L´àlbum del Jep, me facilitó una interesante información extraída de una monumental obra de reciente aparición: el Directorio de Fotógrafos en España (1851-1936), de Mª José Rodríguez Molina y José Ramón Sanchís Alfonso. En esta obra, elaborada con la información que proporcionan los anuarios y guías comerciales, se menciona la presencia en Valencia de un fotógrafo que se anuncia como Gabinete Artístico de E. Larrochette, pintor y fotógrafo, es decir, la misma denominación que utiliza el E. La Rochette establecido en Santander, con la diferencia de la forma de escribir el apellido. Además, en la página 644 de dicha obra se incluye una fotografía de este fotógrafo con el retrato ecuestre de un militar, asunto que también coincide con dos de la CDV´s realizadas en Santander que tengo en mi colección, que son retratos ecuestres del mismo estilo, tipología muy rara de encontrar en tarjetas de visita de primera época.

E. Larrochette. CDV Circa 1864. Colección Javier Sánchez Portas

Reverso de la CDV anterior, con los datos del estudio en Valencia

Las dos siguientes CDV´s son retratos ecuestres del mismo estilo, realizados en su estudio de Santander, posiblemente  al año siguiente.

E. La Rochette. CDV Circa 1865


E. La Rochette. CDV Circa 1865

En cuanto al fotógrafo E. Larrochette que trabajó en Valencia,  Javier Sánchez Portas me informa que no hay ninguna referencia a él en el libro Retratistas fotógrafos en Valencia (1840-1900), de José Ramón Cancer Martinero, ni tampoco en la Historia de la fotografía valenciana, de José Huguet Chanzá, y por tanto la única prueba de su presencia en Valencia es la fotografía de su colección publicada en el Directorio... antes citado.

Las coincidencias señaladas en cuanto al apellido, a la forma de denominar su estudio como "Gabinete artístico", la forma de presentarse como pintor y fotógrafo, así como el detalle poco común de realizar retratos ecuestres, me llevan a concluir que se trata del mismo fotógrafo: el también pintor Eduardo Larrochete (sic), a quien dedica la siguiente entrada Manuel Ossorio y Bernard en su Catálogo Biográfico de Artistas Españoles del siglo XIX: "Larrochete (Eduardo) Pintor contemporáneo natural de Madrid, discípulo de la Academia de San Fernando y de D. Federico de Madrazo y en París de M. Gigoux. En las Exposiciones de Bellas Artes de los años de 1856, 1858 y 1860 de Madrid presentó las obras siguientes: Dos países de capricho, La visita del Emperador Carlos V a Francisco I en su prisión, Una joven deshojando una margarita, Dos perros de muestra con dos perdices, y Una pobre implorando la caridad. En la última Exposición obtuvo una mención honorífica".

Las diferencias en cuanto a la forma de escribir el apellido supongo que obedecieron a cuestiones comerciales del autor, convirtiendo el inicial (y posiblemente auténtico) Larrochette en La Rochette, para afrancesarlo aún más, pues en aquellos tiempos ser fotógrafo extranjero y haber aprendido su oficio en Paris, eran símbolos de distinción. El escribir Larrochete (con una sola t) en el Diccionario de Manuel Ossorio, quizás fuese una errata de imprenta.   

En cuanto al orden cronológico de su actividad profesional, me inclino a pensar que sus inicios fueron en Valencia, dado que en el reverso de la única tarjeta que se conoce de su estancia allí, no figura el escudo real (era muy raro que un fotógrafo que hubiese conseguido tal distinción renunciase a ella), por otra parte su actividad en Valencia fue sin duda muy breve ya que sólo se conoce una foto de su estancia allí, y no se encuentra ninguna a la venta en los portales de coleccionismo, mientras que de la etapa santanderina se encuentran con mayor facilidad, además de haber por lo menos tres reversos distintos, lo que da idea de una mayor permanencia (dentro de la brevedad). El primero de los reversos todavía no tiene el escudo real, y en buena lógica sería el primero utilizado.

E. La Rochette. CDV Circa 1864 (reverso 1)
Los otros dos reversos incorporan ya el escudo real, por lo que cabe suponer que obtuvo dicho privilegio de la Real Casa.

E. La Rochette. CDV Circa 1865 (reverso 2)

E. La Rochette. CDV Circa 1865 (reverso 3)
Relacionado con este estudio está la presencia en Santander de otro fotógrafo mencionado por Ángel de la Hoz y Bernardo Riego como Vidal, activo en Santander en la década de 1860, y que en el Directorio de Fotógrafos en España (1851-1936), se identifica como Vidal de La Rochette (aquí también se añade el "de" además del "la") que se anuncia en una guía comercial de 1867, el Indicador de España y de sus posesiones ultramarinas de Viñas y Campi, como fotógrafo activo en Santander en la Cuesta de Gibaja. Al hacer la datación aproximada de los reversos de CDV´s que se muestran, he partido de la única fecha comprobada que es la del anuncio de Vidal de La Rochette en citada guía de 1867, suponiendo que en esa fecha su hermano le habría traspasado el estudio. La actividad de Vidal debió ser muy corta, e incluso me cabe la duda de que llegase a editar soportes de cartón con su nombre en el reverso, ya que jamás he visto ninguno. Partiendo de dicha fecha, se puede deducir que los reversos de Eduardo con escudo real puedan ser de los años inmediatamente anteriores (1865-66) y el que no lleva escudo algo anterior (1864-65). Por tanto la actividad en Valencia se podría situar en torno a 1863-64.

De la actividad de Eduardo como pintor sólo he podido localizar en Internet este retrato de niña del Museo de Bellas Artes de Asturias. 

E. Larrochette. Retrato de niña. Museo de Bellas Artes de Asturias.
Manuel Ossorio y Bernard en su Catálogo Biográfico de Artistas Españoles del siglo XIX nos ofrece también los siguientes datos: "Larrochette (Vidal). Escultor. Nació en Madrid en 1840, y estudió con Don José Piquer y en la Academia de San Fernando. En la Exposición de Bellas Artes de 1858 presentó un grupo para una fuente, modelado en yeso, representando un zorro devorando a un ganso".

El parentesco como hermanos de Eduardo y Vidal no deja de ser una deducción mía sin base documental, pero además de la coincidencia del apellido poco corriente, ser ambos artistas (pintor el primero y escultor el segundo), fotógrafos, sucederse en el estudio con la misma ubicación, también existe una coincidencia de edades: Ossorio nos proporciona la fecha de nacimiento de Vidal en 1840, por lo que cuando se anuncia en el Indicador tiene 27 años. De Eduardo no tenemos la fecha de nacimiento, pero he localizado un artículo publicado en  El Mundo Pintoresco, de 7/11/1858 con una crítica de las obras presentadas a la Exposición de Bellas Artes de 1858 en la que se menciona a ambos, y con respecto a Eduardo dice: "Es un joven de disposición; y otros han hecho su entrada en tan difícil senda con paso menos seguro". Por tanto deduzco que Eduardo, que ya había presentado obras en la Exposición de 1856 podría ser el hermano mayor, y Vidal el menor. Si algún lector dispone de información al respecto, agradecería cualquier aportación.

Como curiosidad y siguiendo en el apartado de conjeturas, mencionaré que buscando por Internet, he encontrado una referencia al grabador español Joaquín Sierra y Ponzano, nacido en Madrid en 1821, en cuya biografía se indica que estudió grabado con Larrochette y pintura con Carlos de Haes. No se menciona el nombre del grabador, pero por las fechas podría ser el padre de los Larrochette, y explicar su inclinación a las artes... pero eso es otra historia que se aparta de la fotografía y se adentra en la genealogía.


jueves, 28 de agosto de 2014

Rostros de la Historia, exposición en el CDIS


El viernes 29 de agosto, a las 20:00 horas, se inaugura en la sala “Angel de la Hoz” del CDIS (calle Magallanes nº 30) la exposición “Rostros de la Historia, en la colección de fotografía de José Antonio Torcida”. Se incluyen a continuación artículo publicado en El Diario Montañés, la tarjeta, y la hoja de sala.
Haciendo doble click sobre las imágenes, se amplían de forma que se pueden leer los textos con comodidad.
Artículo publicado en El Diario Montañés
Tarjeta, anverso
Tarjeta, reverso
Hoja de sala






domingo, 27 de julio de 2014

Una fotografía de Manuel Lledías y Leony, que aporta nuevos datos.

Sobre el fotógrafo y pintor cántabro Manuel Lledías, he publicado dos post. El primero y más extenso de fecha  22/09/2013 con una biografía y los datos de su actividad como fotógrafo que en esa fecha tenía disponibles, y otro de fecha 27/01/2014 en el que añadía algunas novedades que encontré con posterioridad.

Recientemente he encontrado  una fotografía que aporta nueva información sobre su actividad estival en Cantabria. Conocíamos su presencia habitual entre los bañistas que frecuentaban el balneario de Solares, pero la publicidad impresa en el cartón de formato "tarjeta postal" que sirve de soporte a esta foto nos ofrece un nuevo dato sobre su actividad al anunciarse como "Leony y Lledías. San Vicente 4. Madrid, Solares, Liérganes."

Leony y Lledías. Madrid, Solares, Liérganes
  
Reverso de la fotografía anterior
Por tanto, en algún momento decidieron extender su actividad veraniega al balneario de Liérganes. En el caso de esta fotografía, con la curiosidad añadida de su componente etnográfico, ya que retratan un bebé en un típico cuévano niñero pasiego.

En las siguientes imágenes, que corresponden a tres tarjetas postales editadas por la Librería de M. Albira, de Santander, e impresas por la casa madrileña Hauser y Menet, podemos ver una pasiega llevando a sus espaldas un cuévano niñero, y dos vistas del Balneario de Liérganes.





Postales editadas por la Librería de M. Albira de Santander, Circa 1907
Para saber más sobre el fotógrafo, pintor y grabador cántabro Manuel Lledías pueden consultar en este blog los siguientes post:
Manuel Lledías, fotógrafo, pintor y grabador de 22/09/2013

miércoles, 25 de junio de 2014

Un nuevo reverso del fotógrafo Leandro Desages

En mi entrada de fecha 11/01/2014, reproducía en orden cronológico los distintos tipos de reversos utilizados por el fotógrafo francés, establecido en Santander, Leandro Desages. Recientemente he encontrado un retrato en formato Gabinete o Cabinet, de 16,4 x 10,8 cm., con un cartón distinto a los que hasta ahora conocía, y que dado que incluye el escudo real y la mención de Fotógrafo de la Real Casa, además de la dirección en la Plaza Vieja nº 4, podemos situar en torno a 1875.

Retrato de niños con traje de marinero. Anverso. Leandro Desages, Circa

Reverso de la fotografía anterior


He modificado dicha entrada incluyendo este reverso en el orden de fechas que probablemente ocupó.

Para saber más sobre el fotógrafo Leandro Desages, se pueden consultar las siguientes entradas publicadas en este blog:

miércoles, 11 de junio de 2014

El estudio del fotógrafo en el siglo XIX (2)

En mi post de fecha 20/03/2014 describía alguna de las características comunes a los estudios de los fotógrafos en el siglo XIX.

El estudio, como escenario en el que los clientes realizaban el posado, sufrió una evolución. En los primeros años predominaban fondos neutros con escasos elementos ornamentales, como podemos ver en las tres fotografías en formato tarjeta de visita que se muestran a continuación, del fotógrafo francés establecido en Madrid Jean Laurent, y de dos contemporáneos suyos: A. Ken, de Paris, y Southwell, de Londres.

El General Leopoldo O´Donnell, por Jean Laurent, circa 1860

Niño vestido de húsar, por A. Ken, Paris, 1872.

Retrato de dama, por Southwell, 16 Baker St. London. Circa 1860


Posteriormente se fueron introduciendo en la escena diferentes elementos de atrezzo que variaban en cantidad y calidad en función de la importancia del estudio, y que contribuían a realzar la posición social del público que acudía a retratarse. Entre otros, podrían mencionarse  los siguientes:
- En el fondo y paredes: Cortinajes o fondos pintados con distintas temáticas, paisajes, interiores palaciegos, o exóticos, que se denominaban  forillos.
- Elementos arquitectónicos: Balcones, balaustradas, columnas, plintos, escaleras, etc.
- Mobiliario: Sillas y sillones ricamente labrados, mesas, mesillas, columnas.
- Objetos ornamentales diversos: estatuas, figuras, libros, caballitos de cartón y juguetes, para las fotos infantiles. etc.
 - En los suelos: moquetas o alfombras.
 - En algunos casos se introducía algún objeto alusivo a la actividad profesional del cliente.
Algunos de estos muebles u objetos, además de servir de adorno, también cumplían la función auxiliar de servir de punto de apoyo durante el tiempo en que el retratado tenía que permanecer inmóvil.

A continuación podemos comparar dos CDV´s de dos acreditados fotógrafos de la Corte, Jean Laurent y Ángel Alonso Martínez, y dos trabajos similares realizados en los estudios santanderinos de Casimiro Iborra y Pica-Groom.

Francisco Suñer Capdevila, por J. Laurent, Madrid, Circa 1860

Caballero con libro y bastón, por A. Alonso Martínez y hermano, Madrid, Circa 1860
  
Caballero con chistera, por Casimiro Iborra. Santander Circa 1861.

Retrato de Caballero, por Pica-Groom. Santander. Circa 1865.

Los estudios más importantes, contaban también con elegantes salas de espera y vestidores, donde los clientes esperaban o se preparaban para la sesión fotográfica. Tengamos en cuenta que algunas de las damas de la alta sociedad que acudían al estudio del fotógrafo se retrataban con vestidos de gala, aptos para lucirse en fiestas y palacios, pero poco adecuados para pasear por la calle.

Durante las décadas de 1860 y 1870, el formato más habitual para los retratos de estudio fue el denominado Carte de Visite, patentado en 1854 por el fotógrafo francés André Adolphe Eugène Disderi. Esta patente permitía obtener múltiples tomas fotográficas en una placa negativa, mediante cámaras que incorporaban un número variable de objetivos (entre cuatro y ocho), obteniéndose imágenes en papel albuminado que se pegaban sobre un soporte de cartulina del tamaño de una tarjeta de visita (9 x 6,5 cm.). Esto supuso un abaratamiento de las copias obtenidas en este formato, lo que produjo una moda que se ha denominado cartomanía, en la que el público burgués intercambiaba sus retratos personales, y también se compraban los de personajes célebres: monarcas, políticos, literatos y artistas, componiendo con ellos álbumes lujosamente encuadernados, como el que se muestra a continuación.


Se trataba de álbumes por lo general fabricados en Francia o Alemania con lujosas encuadernaciones en piel, herrajes y cierres metálicos, cantos dorados y decorados, y en ocasiones con adornos en las cubiertas de plata, nácar o marfil. Las cartes de visite se introducían por unas ranuras para quedar expuestas, pudiéndose remover con facilidad.

En próximos post, hablaré de los distintos fotógrafos que trabajaron en Santander durante esos años (de algunos lo he hecho ya), los reversos impresos que utilizaron en sus fotografías (la puerta de atrás, en palabras de Juan Miguel Sánchez Vigil) y los elementos que utilizaron para componer la escena en sus estudios.

Sobre este tema recomiento la lectura del libro La Carte de Visite, una imagen para la memoria. Colección de Pedro Antonio de Alarcón, Fundación Lázaro Galdiano, 2011.

Para la portada de este libro, se eligió precisamente la imagen de una dama mirando su álbum de cartes de visite.





  

sábado, 17 de mayo de 2014

Identificando fotografías antiguas. Calle Tantin y del Maestro Eduardo Anero

Con alguna frecuencia solicito la ayuda de los lectores de este blog para identificar algunas de las fotografías que tengo en mi colección, colaboración que tengo que agradecer, pues con bastante frecuencia se consigue documentar la foto.
Normalmente propongo varias imágenes sin identificar, a modo de acertijo, pero en esta ocasión, podríamos decir que se produjo un acertijo al revés. Desde hace varios años tenía pendiente de identificar una fotografía positivada en formato de tarjeta postal, en la que se veía una calle repleta de gente, y en el centro de la multitud una banda de música y algunos policías municipales.
Mi amigo Juan González, asiduo colaborador en estas tareas de identificación de fotos, me comentó hace algunos meses que estaba buscando información sobre algunas calles de Santander dedicadas a maestros, y como ejemplo me remitió la imagen de una hoja de la revista Mundo Gráfico, con un reportaje de tres fotos del acto de descubrimiento de una placa dedicando la antigua calle Tantín al maestro Eduardo Anero, el 28 de octubre de 1931.

Revista Mundo Gráfico 28/10/1931.
Inmediatamente, recordé que la foto de la calle coincidía con la foto sin identificar que tenía archivada en alguna caja o álbum, pero no fui capaz de encontrarla en un primer momento: la tenía traspapelada. La revista proporcionaba un dato adicional, pues daba el nombre del autor, el fotógrafo García Álvarez.
Ayer, por fin, encontré la foto perdida, y pasa a convertirse en una interesante pieza de mi colección por varios motivos. En primer lugar retrata un acontecimiento de la historia de nuestra ciudad a comienzos de la II República; en segundo lugar, al estar positivada en forma de tarjeta postal, también se puede incluir en la colección de tarjetas postales, como tarjeta fotopostal privada, y por último la escena se desarrolla en una calle de segundo o tercer orden, y de ese tramo (el más cercano a la Cuesta de la Atalaya) no conozco más fotos ni postales. 
Si comparamos la imagen publicada en la revista con la fotopostal, podemos observar diferencias de encuadre, ya que partiendo del mismo cliché, en la publicada en la revista se abrió más campo hacia la derecha, y en la segunda más hacia la izquierda.

Calle Tantín pasando a denominarse Calle del Maestro Eduardo Anero. Momento en que se descubre la placa, por el señor Ontavilla, con la intervención de la banda municipal de música. Fot. García Álvarez.


Después de la guerra civil, la calle volvió a llamarse Tantín. En 1941, esta calle marcó el límite norte alcanzado por el incendio que asoló la ciudad, y en sus inmediaciones se realizaron algunas voladuras con dinamita que sirvieron de cortafuegos. Como consecuencia, desapareció la acera de los pares (parte derecha de la foto) donde posteriormente, en los años cincuenta y sesenta, se edificó el Grupo de viviendas "Pero Niño" que ocupa hoy el solar que limita por el norte con la calle Tantín, por el Sur con la calle Guevara, por el este con la calle Sevilla, y por el Oeste con la Cuesta de la Atalaya.

Sí hay imágenes del tramo medio de la calle, dado que allí se construyó el Monte de Piedad de Alfonso XIII, inaugurado en 1907, y actual sede de la Fundación CajaCantabria.

Santander. Monte de Piedad. Tarjeta psotal editada por la Librería General, e impresa por Hauser y Menet en 1907.

Santander. Monte de Piedad. Tarjeta postal editada la Librería de M. Albira, e impresa por Hauser y Menet en 1908.

 

sábado, 3 de mayo de 2014

El antiguo Egipto en Santander

Del 25 de abril al 8 de Junio, tendremos la oportunidad de contemplar en la Sala Ángel de la Hoz del Centro de Documentación de la Imagen de Santander, la exposición Pioneros de la Fotografía en Egipto 1857-1890. Las fotografías son una selección de los fondos de dos coleccionistas privados que comparten su pasión por el antiguo Egipto y por la fotografía antigua, Manuel Abeledo y Santiago Entrena, y nos ofrecen un viaje visual por el Egipto que los fotógrafos pioneros del siglo XIX descubrieron para  el público europeo y americano. Un país que con la apertura del canal de Suez en 1869 se hizo más accesible a los viajeros (pocos) que en esa época acudían atraídos por las ruinas de templos, estatuas colosales, pirámides... y que estaban dispuestos a afrontar la incomodidades y dificultades de tan largo viaje. El ambiente que propiciaba esta curiosidad había sido caldeado varias décadas antes por los científicos que acompañaron a la expedición napoleónica a Egipto.



En la exposición tenemos oportunidad de contemplar albúminas y calotipos de los pioneros de la fotografía en Egipto como Maxime Du Camp, Francis Frith, Antonio Beato, George y Constantine ZangakiFélix Bonfils, Abdullah Frères, Pascal Sébah, Luigi Fiorillo, G. Lekegian, Hippolyte ArnouxWilhelm Hammerschmidt, Henri Béchard, Frank Mason Good, G. Sarolides.

Pensando como sumarme desde este blog, que está dedicado principalmente a la fotografía antigua de Cantabria, a la propuesta lejana y exótica de Egipto, me vino a la memoria que uno de los fotógrafos santanderinos pioneros, Eduardo López de Ceballos, que utilizó el seudónimo de Pica-Groom  (que contiene las mismas letras de Campo-Giro, pues heredó el título de Conde de Campo-Giro), usó en el reverso de algunas de sus fotografías en formato carte de visite, el título, no sabemos si real o inventado, de Fotógrafo de S.A. el Virey de Egipto, como podemos ver en la imagen que se inserta a continuación. Sobre este fotógrafo trataré más extensamente en otra ocasión. 

Pica-Groom Fot. Circa 1865.


Reverso de la fotografía anterior.


Finalmente, como curiosidad, rebuscando en mi colección he encontrado una fotografía estereoscópica del Templo de Kirscheh y el Nilo, en Nubia. Por más que he buscado en Internet, no encuentro referencias a ningún templo con ese nombre, pero comparando las fotografías, podría tratarse del Templo de Ptah (Gerf Hussein), un templo que fue parcialmente salvado y reconstruido al borde del lago Nasser, durante la construcción de la presa de Asuan. 

Temple de Kirscheh et le Nil (Nubie). Fotografía estereoscópica de edición francesa. Circa 1865.